Análisis del Onyx Boox M92

Onyx Boox M92 negro

En ocasiones un lector de 6″ no es suficiente y, por diversos motivos, buscamos algo más grande. Sin embargo, aunque en 6″ tenemos gran variedad de lectores, cuando hablamos de algo más grande el número se reduce considerablemente y el precio aumenta exponencialmente. En se reducido mundo de los lectores de gran formato hay tres que se han colocado a la cabeza: el Kindle DX, el PocketBook Pro 912 y el Onyx Boox M92.

Hoy nos toca analizar el Onyx Boox M92, un lector de gran formato, versátil y con una calidad más que notable.

Comenzaremos por lo básico, las especificaciones técnicas:

  • Pantalla e-link pearl de 9,7″
  • Escala de grises – 16 niveles
  • Procesador – 800 Mhz
  • Capacidad de almacenamiento – 4 GB ampliables mediante tarjeta SD en otros 32 GB
  • Batería – Polímero de litio de 1.600 mAh
  • Wifi 802.11 b/g/h
  • USB – 2.0
  • Peso – 528 gramos
  • Medidas – 241x178x11 milímetros
  • Salida de audio para audiolibros (Estéreo 3,5 mm)
  • Pantalla táctil (con stylus)
  • Versión de firmware (de fábrica) – 1.6.20111213

Lo podemos adquirir en dos colores, blanco o negro y, aunque el fabricante no actualiza el firmware de forma adecuada (ni adecuada, ni de ninguna manera), la comunidad y, especialmente, el distribuidor alemán de la marca aportan continuas mejoras en las actualizaciones.

Una de las mayores ventajas frente al Kindle DX es que el Onyx se vende en Europa, con garantía europea y con un soporte más que aceptable por parte de algunos de sus distribuidores. En ese sentido uno de los vendedores mejor calificados es www.ereader-store.de, aunque también lo podemos adquirir en otras tiendas on-line.

En el interior de la caja podemos encontrar el lector con su funda (que aunque no es especialmente bonita, protege convenientemente el lector), un stylus (solamente admite este tipo concreto de lápiz y no es un accesorio barato precisamente), cable USB (microUSB estándar) y adaptador para corriente.

El aspecto exterior es muy atractivo, me recuerda un poco al iPad. Es muy intuitivo en el manejo, tanto mediante los botones como mediante el menú de pantalla con el stylus. La interfaz en castellano con el firmware original es pésima, pero ha mejorado muchísimo con las versiones sucesivas. Una pantalla muy nítida, pero requiere ajustar bien el refresco, de hecho, lo mejor es activarlo para cada página.

En la parte superior de la pantalla principal aparecen los libros abiertos recientemente y la configuración de fecha y hora. En la parte inferior aparece un botón de preferencias en la parte izquierda, una barra de progreso y a la derecha el indicador de batería.

  Pantalla principal del Onyx Boox M92

La pantalla principal permite gestionar el almacenamiento interno, la tarjeta SD, los documentos recientes, diccionarios, notas a mano, notas tomadas durante la lectura, la navegación wifi, las aplicaciones (que se amplian con las nuevas versiones de firmware) y la configuración. Permite elegir entre treinta idiomas, aunque al ser tan intuitivo no supondría un gran problema que no estuviese en nuestra lengua materna.

Podemos elegir los motores de lectura para los distintos formatos, de manera que el resultado final sea el que más agradable nos resulte:

  • ePub para elegir entre PDF Reader, FBReader y Cool Reader.
  • FB2 para elegir entre FBReader y Cool Reader.
  • Chm para elegir entre Html Reader, FBReader y Cool Reader.
  • Doc para elegir entre Office Reader y FBReader.

Para ePub y chm he seleccionado Cool Reader y para FB2 y doc he elegido FBReader. Para pdf no deja elegir.

El control de energía nos permite decidir si se suspende o se apaga tras cierto tiempo de inactividad. Si elegimos suspender, permanece una imagen que va rotando entre las que trae por defecto pero que podemos cambiar con bastante facilidad.

El consumo de batería depende del uso y la configuración que cada uno le dé, por supuesto, pero con un par de horas diarias de lectura puede durar en torno a tres o cuatro semanas, que no es un tiempo nada desdeñable. Obviamente si activamos el wifi, utilizamos los juegos u optamos por escuchar música mientras leemos, la duración se reduce considerablemente.

Ahora que menciono la wifi, he de decir que es uno de los puntos que menos me agrada, porque no permite configuración. Así que si estás en una red con IP local fija, te será imposible conectarte. Si, por el contrario, no tienes el problema de la IP, una vez conectado dispones de acceso directo a la web de Onyx, la Wikipedia y Google. Aquí debo recordaros que es un lector, no una tablet, así que tened en cuenta que la imagen necesita tiempo para refrescarse, pero para consultar la Wikipedia y echarle un vistazo al correo será más que suficiente.

Ahora viene la parte más interesante: el manejo de formatos. Una de las grandes ventajas de este lector es que gestiona numerosos formatos, unos muy bien, otros no tan bien, pero los más usuales los maneja con gran soltura. Obviamente, cuanto mejor configurados estén los libros, mejor resultado nos dará al pasarlos al lector.

Leyendo un ePUB

ePub – Con los ePub bien maquetados no hay problema. Los justifica perfectamente, incluso corta las palabras con guiones cuando es preciso (aunque el silabeo no es correcto en numerosas ocasiones). Indica en la parte superior el autor, el título y las páginas que llevas leídas (1/1093). Existe la opción de pasar a una página concreta, elegir la fuente, tamaño, interlineado, búsquedas en diccionarios, índices, audiolibro, marcadores, así como ajustes específicos del Cool Reader.

Como ya dije, podéis elegir entre diversos motores de lectura (PDF Reader, FBReader y Cool Reader), aunque el que mejor maneja este formato es el PDF Reader, me parece el que mejor emula la experiencia de leer en un libro impreso.

FB2 – Como con los ePub, funciona realmente bien. Y también existe la posibilidad de modificar los parámetros del libro mientras lo estás leyendo.

PDF – Las pruebas las he hecho con PDF preparados para A4 y ha respondido realmente bien, al contrario que otros lectores. Tiene diversas opciones de zoom que funcionan bastante bien y permiten modificar la apariencia del tamaño de la fuente así como el zoom de la página. Entre otras tiene la opción de esconder los márgenes que me ha parecido muy práctica. Permite hacer anotaciones, ver en miniatura, buscar, añadir marcadores, modificar enlaces, audiolibro, herramienta mano, etc. De hecho, de todos los lectores que he probado es el que mejor gestiona los pdf, con diferencia.

Para los apasionados de los cómics y el manga, los formatos más interesantes serán cbz y cbr – En ambos casos los gestiona sin problemas, con ligereza, incluso los archivos de cierto peso (15 MB el más grande que he probado).

Aparte de estos formatos, podemos utilizar .doc, .txt, .xls, .azw, .prc, .mobi, .chm, que aunque no son tan usuales para los libros electrónicos, ahí están y nos los podemos encontrar en algún momento.

La reproducción de los archivos de audio es correcta, tanto a través del altavoz trasero como a través de los auriculares. Se pueden gestionar independientemente (por ejemplo un audiolibro) o como «banda sonora» de una lectura, tiene un fácil acceso a la reproducción de audio desde el mismo menú del libro que estás leyendo. Reproduce sin problemas los mp3 pero, por ejemplo, los .m4a ni los ve.

Los diccionarios deben estar en formato stardict y se manejan perfectamente mientras se lee, simplemente seleccionando la palabra y luego en el icono de herramientas, búsqueda en diccionario y aparece abajo una ventanita con la definición y la explicación.

Tras esta revisión a fondo me parece un lector potente, versátil, que recomendaría sin dudarlo a cualquier persona que esté interesada en comprar un lector de gran formato.

Más información – Nuestra biblioteca digital gestionada con Calibre (I)