En una gala celebrada en el Gran Teatro de Cáceres, el nicaragüense Sergio Ramírez se ha alzado con la VI Bienal de Novela Mario Vargas Llosa gracias a su obra El caballo dorado. El galardón, considerado uno de los más prestigiosos en lengua española, está dotado con 100.000 dólares.
El autor, Premio Cervantes 2017 y exvicepresidente de Nicaragua, dedicó el reconocimiento a quienes comparten su situación de exilio, una condición que actualmente vive en Madrid, y que marcó el tono humano de una noche literaria con acento extremeño.
El veredicto del jurado y la obra ganadora
El jurado, presidido por Juan Manuel Bonet, definió la novela como un artefacto literario de alto vuelo: experimental, multifacético y de mirada caleidoscópica, donde las fronteras entre realidad y ficción se desdibujan en un itinerario que enlaza los Cárpatos con Nicaragua.
El caballo dorado despliega una aventura picaresca con ecos de relato de viajes y de enredo, que utiliza el deseo de riqueza y poder como alegoría. La novela convierte el desarraigo en materia narrativa sin renunciar a una lectura crítica del presente.
Una bienal con acento extremeño y puente iberoamericano
Esta ha sido la primera edición celebrada en Europa, un salto histórico que ha tenido a Extremadura como anfitriona y que refuerza el vínculo entre ambas orillas del Atlántico. Durante cuatro días, Cáceres, Badajoz y Trujillo acogieron mesas redondas, diálogos y homenajes.
La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, clausuró el acto con una defensa cerrada de la cultura y la libertad, reivindicando la palabra como espacio de encuentro frente a los discursos que dividen.
Junto a él, participaron en la gala Álvaro Vargas Llosa y Raúl Tola. El director de la Cátedra Vargas Llosa subrayó la proyección internacional de esta VI edición, que reunió a autores de más de veinte países y premia la mejor novela publicada en español en el último bienio.
Los finalistas y la competencia
La decisión llegó tras una final con seis obras que, según el jurado, evidencian la diversidad y vigor de la narrativa en nuestra lengua.
- Gustavo Faverón (Perú) – Mínimosca
- Pola Oloixarac (Argentina) – Bad hombre
- Ignacio Martínez de Pisón (España) – Castillos de fuego
- David Uclés (España) – La península de las casas vacías
- Gioconda Belli (Nicaragua) – Un silencio lleno de murmullos
- Sergio Ramírez (Nicaragua) – El caballo dorado
La competencia fue calificada como de nivel excepcional, un señal inequívoco del momento creativo que atraviesa la literatura en español.
Trayectoria y contexto de Sergio Ramírez
Nacido en Masatepe (1942), Ramírez es abogado, narrador y periodista. Fue vicepresidente de Nicaragua entre 1985 y 1990 y, desde 2021, reside en Madrid tras verse forzado a dejar su país. Su obra transita la novela histórica, la sátira política y el realismo con toques de fantasía.
En los últimos años ha denunciado la deriva autoritaria en Nicaragua; su libro Tongolele no sabía bailar fue censurado en su país, un episodio que consolidó el desarraigo como tema central de su escritura y su defensa de la libertad y la democracia.
Un palmarés de referencia
La Bienal de Novela Mario Vargas Llosa ha distinguido a figuras de primer nivel, conformando un palmarés que marca tendencia en la ficción en español.
- 2023 – David Toscana, El peso de vivir en la tierra
- 2021 – Juan Gabriel Vásquez, Volver la vista atrás
- 2019 – Rodrigo Blanco Calderón, The Night
- 2016 – Carlos Franz, Si te vieras con mis ojos
- 2014 – Juan Bonilla, Prohibido entrar sin pantalones
Actividades destacadas de la edición
El programa incluyó un homenaje coral a la figura de Mario Vargas Llosa, con intervenciones de Ana Belén, Ángeles Mastretta, Juan Gabriel Vásquez, Pilar Reyes y otros invitados, además de un encuentro con los seis finalistas para explorar su forma de entender el legado del Nobel.
La jornada de clausura reunió a más de 60 autores, editores y académicos en debates sobre la función del intelectual en la esfera pública y las enseñanzas del escritor peruano, con paneles moderados por periodistas y especialistas de ambos lados del Atlántico.
Con esta victoria, Ramírez refuerza su lugar en las letras hispanas y Cáceres confirma su vocación de capital cultural: la VI Bienal deja una estampa de alto nivel literario y una obra ganadora, El caballo dorado, llamada a perdurar en el mapa de la narrativa en español.