La nueva reMarkable Paper Pure ya es oficial y se perfila como la heredera directa de la reMarkable 2, un modelo que llevaba años siendo referencia entre las libretas digitales de tinta electrónica. La compañía noruega aprovecha este lanzamiento para reordenar por completo su catálogo, apostando de nuevo por una pantalla en blanco y negro y dejando en un segundo plano los experimentos con el color de las Paper Pro.
Con esta tableta, reMarkable intenta reforzar su posición tanto entre usuarios profesionales y corporativos como en el ámbito más tradicional de la lectura y la toma de notas. La Paper Pure llega a Europa con un precio de partida de 399 €/£359 e incluye stylus, un detalle que la coloca en una posición competitiva frente a rivales como Kindle Scribe o Boox, aunque mantiene una filosofía muy particular basada en la escritura a mano y el ecosistema propio de la marca.
Un relevo para la reMarkable 2 con foco en la productividad
La reMarkable Paper Pure se presenta como el primer gran lanzamiento de la marca en 2026 y marca el final del recorrido comercial de la reMarkable 2, un dispositivo que ha estado en el mercado alrededor de seis años. La empresa ha confirmado que dejará de fabricar la reMarkable 2, aunque seguirá brindando actualizaciones de software y soporte a quienes la siguen utilizando.
El nuevo modelo se sitúa como opción de entrada dentro de la tercera generación de productos de la marca, por debajo de las Paper Pro y Paper Pro Move con pantalla a color. En lugar de apostar por más funciones multimedia, reMarkable ha decidido volver a su terreno más conocido: una libreta digital monocroma pensada para leer, escribir y trabajar con documentos de manera muy centrada y sin distracciones.
La estrategia persigue, sobre todo, al segmento profesional y corporativo. La compañía habla abiertamente de flujos de trabajo de oficina, reuniones y colaboración en equipo, algo que se refleja tanto en el hardware como en el conjunto de servicios asociadas al plan Connect y a las integraciones con herramientas de productividad.
Para Europa, incluida España, la Paper Pure se posiciona como una alternativa orientada al trabajo diario más que como un lector para ocio. No incorpora tienda propia de ebooks ni apps de terceros, sino un entorno muy controlado centrado en documentos, anotaciones y organización personal y profesional.
Pantalla E Ink Canvas monocroma: sin luz frontal, pero con mejor escritura
Uno de los rasgos más distintivos de la reMarkable Paper Pure es su pantalla. Utiliza un panel E Ink Carta 1300 de 10,3 pulgadas, una pantalla tipo papel con resolución de 1872 × 1404 píxeles y una densidad de 226 ppp, una combinación que reMarkable denomina Canvas de tercera generación. El formato 4:3 se mantiene, pero el chasis es algo más ancho que antes, lo que deja un área de trabajo cómoda para lectura de documentos tamaño A4 reducido y toma de notas.
La marca asegura que este panel ofrece un 20 % más de contraste y un fondo algo más claro en comparación con la reMarkable 2. Pese a ello, sigue por detrás en densidad frente a algunos ereaders de Kobo o Kindle que han estandarizado los 300 ppp, de modo que los textos muy pequeños pueden notarse menos nítidos que en algunos competidores centrados en la lectura pura.
Un punto clave es que la Paper Pure no incorpora iluminación frontal. No hay LEDs para leer de noche ni luz cálida regulable. Esto supone una renuncia importante si se quiere usar como lector en la cama o en entornos oscuros, donde hará falta una lámpara externa. A cambio, reMarkable defiende que, al prescindir de esa capa de iluminación, se reduce aún más la distancia entre la punta del lápiz y la tinta electrónica, mejorando la precisión y la sensación de estar escribiendo sobre papel real.
La pantalla está protegida por Gorilla Glass 3 con textura rugosa, pensada para imitar la resistencia de un papel ligeramente granulado. Sumado a la latencia de escritura de unos 21 milisegundos, la marca afirma que la experiencia al tomar notas es una de las más naturales del mercado, algo que muchos análisis independientes han respaldado al señalar que se siente muy cercana a un cuaderno físico.
Hardware renovado: más potencia, memoria y autonomía
En el interior, la reMarkable Paper Pure abandona el hardware de generaciones anteriores para montar un procesador de doble núcleo Cortex‑A55 a 1,7 GHz, acompañado por 2 GB de RAM. Este salto, frente al 1 GB y la CPU de la reMarkable 2, se traduce en una navegación más fluida: la empresa habla de hasta el doble de velocidad al pasar página, hacer zoom o moverse entre cuadernos y menús.
El almacenamiento interno también crece de forma notable. Se pasa de los 8 GB de la reMarkable 2 a 32 GB de memoria, una cifra que la marca equipara, en documentos, a lo que cabría en cientos de cuadernos físicos. No hay ranura microSD, así que no es posible ampliarlo localmente, pero quienes contraten Connect dispondrán de almacenamiento en la nube sin límite práctico para notas y documentos.
A nivel físico, el dispositivo se mantiene muy delgado, con 6 milímetros de grosor, y baja hasta aproximadamente 360 gramos de peso, unos 40 gramos menos que la reMarkable 2. Esta reducción hace que resulte más manejable para sostenerlo con una sola mano durante largos periodos, aunque sigue siendo una tableta grande en comparación con un ereader de 6 o 7 pulgadas.
La batería, de 3.820 mAh, ha sido otro de los puntos reforzados. Combinada con el panel sin luz frontal y el procesador eficiente, reMarkable promete hasta tres semanas de autonomía con un uso aproximado de una hora diaria de escritura o lectura. La carga se realiza mediante USB‑C (USB 2.0), y en condiciones normales bastaría una recarga rápida cada cierto tiempo para mantenerla lista para el trabajo.
En conectividad, la Paper Pure integra Wi‑Fi de doble banda para sincronizar documentos y notas con la nube, y un chip Bluetooth que abre la puerta al uso de teclados inalámbricos, aunque la propia reMarkable insiste más en la escritura manual que en la mecanografía. No existe opción de conectividad móvil 4G o 5G, por lo que toda la sincronización se hace vía redes Wi‑Fi.
Diseño, sostenibilidad y reparabilidad mejoradas
Uno de los aspectos en los que la compañía ha querido poner el foco es la sostenibilidad. La reMarkable Paper Pure está fabricada con alrededor de un 38 % de materiales reciclados, incluyendo todo el litio y el cobalto de la batería. En conjunto, la empresa afirma haber reducido la huella de carbono en torno a un 45 % respecto a la reMarkable 2.
El chasis recurre a un cuerpo de plástico con pies antideslizantes, más económico que acabados metálicos, pero con la ventaja de hacer el dispositivo algo más ligero y menos frío al tacto. La elección de materiales, no obstante, ha generado cierto debate: quienes buscan un producto con sensación más “premium” quizá echen de menos el aluminio, mientras que otros valoran positivamente la reducción de peso y el menor impacto ambiental.
Otro cambio relevante es la eliminación del pegamento en el ensamblaje. En lugar de adhesivos permanentes, la Paper Pure se monta mediante tornillos y broches, lo que facilita las tareas de reparación profesional y el posible reemplazo de componentes como la batería. Esta se ha diseñado expresamente como batería reemplazable, un detalle poco habitual hoy en el mercado de tablets.
Este enfoque hace que la nueva reMarkable encaje mejor con las crecientes exigencias europeas sobre derecho a la reparación y productos más duraderos. Aunque la marca no ha detallado aún el coste de las reparaciones fuera de garantía, el hecho de que el dispositivo no esté sellado con pegamento debería abaratar y simplificar las intervenciones frente a otras tabletas más cerradas.
El stylus Marker, Marker Plus y fundas folio
La experiencia con la Paper Pure gira en torno a la escritura a mano, de modo que el stylus es una pieza central. A diferencia de lo que ocurrió con la reMarkable 2, el modelo base de la nueva generación incluye de serie el lápiz Marker en la caja, junto con el cable USB‑C y seis puntas de repuesto. El lápiz se fija magnéticamente al lateral de la tableta y se carga de forma inalámbrica, evitando tener que conectarlo con cables adicionales.
Para quienes buscan algo más avanzado, reMarkable ofrece el Marker Plus, un stylus que integra un borrador en la parte superior, pensado para corregir cómodamente trazos y anotaciones, de manera similar a cómo funciona una goma de borrar en un lápiz tradicional. Este lápiz se incluye en el paquete superior, junto con una funda tipo Sleeve Folio disponible en varios colores (verde, rosa y azul según los materiales facilitados por la marca).
Es importante tener en cuenta que, aunque la Paper Pure es compatible con los Marker y Marker Plus de las Paper Pro y Paper Pro Move, no funciona con los stylus diseñados para la reMarkable 2. Quien venga del modelo anterior tendrá que valorar si compra la tableta con el lápiz básico incluido o si compensa dar el salto directamente al paquete con Marker Plus y funda.
En su conjunto, el sistema de accesorios busca reforzar la idea de una libreta digital siempre lista: tableta fina, stylus adherido al borde, funda de transporte y sincronización continua con la nube. No se trata de un ecosistema tan amplio como el de un iPad, pero sí está bastante orientado a usos concretos de escritura intensiva.
reMarkable OS, Connect y enfoque en el entorno corporativo
La Paper Pure funciona con reMarkable OS, un sistema operativo propio basado en Linux, optimizado para la tinta electrónica y el uso del stylus. No es una plataforma abierta en la que se puedan instalar apps comunes de Android; en lugar de eso, reMarkable ofrece un conjunto cerrado de herramientas de escritura, plantillas y funciones de organización pensadas para el trabajo diario.
Entre las funciones más destacadas se incluye la conversión de escritura a mano en texto digital, algo muy útil para transformar notas de reuniones en documentos editables o correos electrónicos. También ofrece búsqueda dentro de las notas manuscritas, lo que permite localizar palabras o conceptos concretos dentro de un cuaderno sin necesidad de revisarlo página a página.
El dispositivo puede compartir pantalla con el ordenador, integra soporte para Google Drive, OneDrive y Dropbox y permite convertir documentos en cuadernos sobre los que se puede escribir directamente. A ello se suma una aplicación web que sincroniza calendarios, notas y documentos, facilitando el acceso desde cualquier navegador sin depender de una app específica para cada sistema operativo.
Una parte importante del valor añadido se concentra en la suscripción Connect. Este servicio, que en Europa se comercializa como un complemento mensual tras un período de prueba gratuito de alrededor de 50 días para nuevos usuarios, ofrece almacenamiento en la nube ilimitado, plantillas adicionales y funciones avanzadas. Entre ellas se encuentra la posibilidad de integrar calendarios de Google y Microsoft Outlook, crear enlaces para compartir notas o bocetos y utilizar herramientas de inteligencia artificial para resumir textos.
Además, la Paper Pure se integra con plataformas de colaboración como Slack y Miro, lo que permite enviar notas manuscritas convertidas en texto directamente a canales de equipo o tableros digitales. Esta orientación, muy pensada para reuniones, talleres y trabajo en remoto, deja claro que reMarkable mira con especial interés al mercado empresarial y de grandes cuentas, aunque el dispositivo siga resultando atractivo para autónomos, estudiantes o usuarios particulares exigentes.
Posicionamiento en el mercado europeo y perfil de usuario
Con un precio de salida que ronda los 399 € en Europa para el modelo con stylus básico, la reMarkable Paper Pure no compite tanto con ereaders económicos como con tabletas de productividad de gama media. Si se opta por el paquete con Marker Plus y funda, el coste sube en torno a los 449 $/469 €/399 £, lo que la sitúa en la misma franja que algunos iPad o dispositivos de Boox y Supernote.
La propuesta de reMarkable, sin embargo, es muy distinta a la de una tablet convencional: no hay tienda de apps, no se puede ver vídeo y no está pensada para juegos o redes sociales. Su punto fuerte es la especialización en escritura a mano y lectura de documentos, algo que puede encajar muy bien en despachos profesionales, entornos educativos o usuarios que quieran reducir distracciones digitales.
Al mismo tiempo, la ausencia de luz frontal, la densidad de píxeles más baja que la de algunos competidores y la dependencia de un servicio de suscripción para exprimir al máximo las funciones avanzadas son factores que conviene valorar antes de comprar. Para quien busque principalmente un ereader versátil para leer novelas de noche, quizá haya opciones más equilibradas; para quien priorice la sensación de escritura y la integración con herramientas de trabajo, la Paper Pure resulta más atractiva.
Desde el punto de vista de la marca, el lanzamiento llega respaldado por unas cifras que muestran que su apuesta tiene recorrido: reMarkable afirma haber vendido ya más de 3,5 millones de dispositivos y contar con alrededor de 1,2 millones de suscriptores a Connect, lo que indica una base de usuarios sólidos que utilizan el ecosistema de manera continuada.
Con todo este contexto, la reMarkable Paper Pure llega al mercado europeo como una libreta digital en blanco y negro muy centrada en el mundo profesional, con un hardware claramente mejorado respecto a la reMarkable 2, un diseño más sostenible y un fuerte énfasis en servicios en la nube. Quien esté dispuesto a aceptar sus limitaciones (sin luz frontal, ecosistema cerrado y funciones avanzadas ligadas a suscripción) puede encontrar en ella una herramienta muy potente para organizar su día a día, mientras que quienes busquen una tablet más generalista quizá preferirán explorar otras alternativas.
