
El Parque de El Retiro vuelve a transformarse un año más en el epicentro cultural de la capital, acogiendo a miles de personas que buscan perderse entre estanterÃas y novedades editoriales. Es ese momento del año en el que el aroma a papel nuevo inunda el Paseo de Coches, creando un ambiente único donde los lectores tienen la oportunidad de charlar con sus escritores favoritos o simplemente disfrutar de un paseo literario bajo la sombra de los árboles. La expectación es máxima, ya que esta cita no es solo un mercado de libros, sino un punto de encuentro social que marca el pulso de la primavera madrileña.
En esta ocasión, la 85ª edición de la Feria del Libro de Madrid se desarrolla desde el 29 de mayo hasta el 14 de junio, centrando toda su artillerÃa cultural en el humor. Bajo el lema de que reÃr también es una forma de pensar, la organización ha diseñado un programa que explora lo cómico en todas sus vertientes, desde la sátira más mordaz hasta el humor gráfico y la ironÃa literaria. Con nombres de talla internacional y talentos locales, la feria se prepara para recibir a más de un millón de visitantes en lo que promete ser una de las convocatorias más concurridas de los últimos tiempos.
Un recorrido histórico por el Paseo de Coches

Aunque hoy nos parece impensable imaginar este evento fuera de su ubicación actual, lo cierto es que sus orÃgenes se remontan al Paseo de Recoletos, donde comenzó su andadura en 1933. Fue en 1967 cuando, debido al creciente volumen de solicitudes por parte de libreros y editores, se decidió trasladar la infraestructura al Parque de El Retiro. Esta decisión resultó ser todo un acierto, vinculando para siempre la naturaleza del parque con el placer de la lectura al aire libre y permitiendo que el evento creciera hasta sus dimensiones actuales.
El espacio ha sabido adaptarse a los tiempos, convirtiéndose en un Bien de Interés Cultural para la Comunidad de Madrid. El montaje actual es una auténtica obra de ingenierÃa efÃmera que requiere un puzle gigante de estructuras, persianas y toldos para dar cobijo a los cientos de expositores. No es moco de pavo coordinar a los distribuidores, que este año permiten que casi mil editoriales tengan representación en el recinto, incluso aquellas que por tamaño no podrÃan costearse una caseta propia.
La risa como herramienta de pensamiento crÃtico
La temática de este año no ha sido elegida al azar; se busca reivindicar el humor como un refugio necesario y una herramienta de crÃtica social en tiempos convulsos. La programación aborda esta disciplina no solo desde la novela, sino también a través de pódcasts en directo, mesas redondas sobre nuevas formas de oralidad contemporánea y homenajes a grandes clásicos como ‘La conjura de los necios’. Figuras como Jonathan Coe, David Safier o la argentina Maitena son solo algunos de los platos fuertes internacionales que se darán cita en los pabellones.
El cartel oficial, diseñado por Miguel Pang, refleja precisamente ese espÃritu lúdico con una escena coral de lectores en posturas imposibles y absurdas. La idea es arrancar una sonrisa al visitante desde el primer contacto visual, recordándonos que la literatura no siempre tiene que ser solemne. Además, se han organizado diálogos cruzados muy interesantes, como los encuentros entre humoristas gráficos e ilustradores que analizan cómo la imagen y la palabra se unen para hacernos reÃr y reflexionar al mismo tiempo.
Cifras de vértigo: un montaje de récord en Europa
Para que todo funcione como la seda durante los 17 dÃas que dura la feria, se despliega una infraestructura que se cuenta entre las más grandes de ferias del libro en España para eventos en la calle. Estamos hablando de un total de 366 casetas destinadas a la venta directa, a las que se suman pabellones para actividades institucionales y espacios para editoriales independientes. Detrás de las cámaras, hay kilómetros de perfiles metálicos, cientos de conexiones telefónicas y sistemas de climatización para que el calor madrileño no pase factura a los asistentes.
Una de las curiosidades de esta edición es la apuesta por la sostenibilidad, gracias a colaboraciones que permiten el uso de paneles solares en puntos estratégicos y el fomento de biocombustibles para el transporte de los libros. La feria se entiende como un ecosistema vivo donde la sinergia entre diferentes empresas y organismos oficiales garantiza que, a pesar de las limitaciones logÃsticas de trabajar en un parque histórico, el servicio al ciudadano sea impecable y el impacto ambiental se reduzca al mÃnimo posible.
Encuentros cara a cara: autores y firmas multitudinarias

El gran reclamo para el público general sigue siendo, sin duda, la posibilidad de conseguir una firma y dedicar unos segundos a conversar con sus autores de referencia. Este año se han programado más de 7.000 sesiones de firmas, lo que genera colas que a veces atraviesan medio parque. Nombres como Nieves Concostrina, Ignatius Farray, Marta Sanz o JoaquÃn Reyes se mezclan con autores de novela negra, infantil y ensayo, demostrando la enorme diversidad de gustos que conviven en el Paseo de Fernán Núñez.
Es importante tener en cuenta que los horarios de las casetas suelen ser de 10:30 a 14:00 y de 17:00 a 21:00, aunque los fines de semana la mañana se estira un poco más. Además de las firmas tradicionales, han ganado mucho peso los espacios para clubes de lectura y encuentros Ãntimos, como los que se celebran en el quiosco de VIPS cercano a la puerta de Sainz de Baranda. AllÃ, escritores como Jacobo Bergareche o Miguel Gane comparten sus procesos creativos con los lectores en un formato mucho más cercano y relajado.
Llegar hasta el recinto este año requiere algo de planificación extra, ya que la feria coincide con eventos de gran magnitud en Madrid, como la visita del Papa León XIV y conciertos multitudinarios. Por ello, el uso del transporte público es la recomendación estrella de la organización; estaciones de metro como Ibiza, Retiro o Estación del Arte dejan al visitante a tiro de piedra de las entradas principales. Al final, se trata de una experiencia colectiva que va más allá de la compra de un ejemplar, consolidándose como un espacio de convivencia y respeto donde el libro sigue siendo el gran imán que atrae a generaciones de todas las edades.


