La Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), considerada el encuentro editorial en español más relevante del mundo, ha iniciado una nueva edición marcada por un gesto simbólico de gran calado: la entrega oficial del sello “Hecho en México” por parte del Gobierno federal. Este distintivo, tradicionalmente ligado a productos y manufacturas, se concede por primera vez a un proceso cultural de largo recorrido.
La distinción llega en la apertura de la edición número 39 de la feria, que se celebra en Expo Guadalajara durante nueve días y que tiene como ciudad invitada de honor a Barcelona. La presencia de la capital catalana y de una extensa delegación europea permite reforzar los lazos entre la industria del libro mexicana y los mercados editoriales de España y del resto del continente.
Un sello que reconoce un proceso cultural de referencia

Durante la ceremonia inaugural, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, hizo entrega del certificado “Hecho en México” a la organización de la feria. El responsable de la cartera económica subrayó que este reconocimiento se dirige a un proceso y no a un producto concreto, algo inédito dentro del programa oficial del distintivo.
Ebrard recordó que la FIL, fundada en 1987 y organizada por la Universidad de Guadalajara, ha construido a lo largo de casi cuatro décadas un espacio de encuentro para editoriales, autores, agentes y lectores que trasciende las fronteras nacionales. El sello, insistió, busca resaltar el esfuerzo sostenido, la perseverancia y la excelencia que han convertido a la feria en una plataforma central para el libro en español.
La certificación fue recibida en nombre de la universidad por la rectora Karla Planter, quien destacó el trabajo de los equipos que, año tras año, sostienen la logística y la programación de un evento que congrega a cientos de miles de visitantes. La entrega del documento se enmarca en una estrategia oficial para reforzar la identidad de proyectos culturales que contribuyen a la proyección internacional de México.
El programa “Hecho en México”, impulsado conjuntamente por el Gobierno y el sector empresarial, había estado hasta ahora centrado en la promoción de bienes y servicios nacionales en un contexto global marcado por tensiones comerciales. La incorporación de la FIL al listado de iniciativas certificadas apunta a una visión más amplia, donde la cultura y la industria editorial se consideran también activos estratégicos.
Un nuevo acercamiento del Gobierno federal a la feria

La presencia de Marcelo Ebrard en Guadalajara ha supuesto, además, un giro en la relación entre la FIL y el Ejecutivo federal. En los últimos años, durante el anterior sexenio, la participación de representantes del Gobierno central en la feria fue mínima, en un contexto de críticas públicas al encuentro.
En esta ocasión, el secretario acudió en representación de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien asumió el cargo en octubre de 2024. Según explicó Ebrard, la mandataria envió un mensaje de reconocimiento explícito al papel de la feria como escaparate del talento, la creatividad y la diversidad cultural del país.
El acto de entrega del certificado funcionó también como un gesto político dirigido a normalizar y reforzar los vínculos institucionales con la FIL. Desde el escenario, las autoridades subrayaron que la feria es un espacio plural en el que conviven voces, ideas y posturas muy distintas, y que precisamente esa diversidad constituye uno de sus mayores valores.
Por parte de la organización, el presidente de la feria, José Trinidad Padilla López, resaltó la importancia de mantener puentes estables con las instituciones públicas y el sector privado para garantizar la continuidad del proyecto. La directora general, Marisol Schulz, recordó el legado de Raúl Padilla López en la consolidación de la FIL y apuntó que el nuevo reconocimiento llega en un momento en el que la feria sigue ampliando su alcance internacional.
Barcelona, invitada de honor y puente con Europa

La ciudad de Barcelona participa este año como invitada de honor, reforzando la dimensión iberoamericana y europea de la feria. La delegación catalana ha llegado a Guadalajara con un programa que combina literatura, industria editorial, pensamiento y creación artística, en el que se presta especial atención a los lazos históricos y culturales con México y el resto de América Latina.
El alcalde barcelonés, Jaume Collboni, presentó en la inauguración el eje de la propuesta, que incluye presentaciones de autores, mesas redondas, actividades profesionales y encuentros con editores de ambos lados del Atlántico. Uno de los momentos más comentados será una jornada dedicada a la fiesta de Sant Jordi, prevista para el 6 de diciembre, adaptada al contexto mexicano pero manteniendo su carácter de celebración del libro y la rosa.
Para la industria editorial española y europea, la FIL supone una oportunidad estratégica para afianzar presencia en el mercado latinoamericano, tanto en el canal tradicional de librerías como en ámbitos emergentes como el libro digital y el audiolibro. Sellos de diverso tamaño, desde grandes grupos hasta editoriales independientes, participan en la programación profesional.
La agenda de Barcelona pone también el foco en la bibliodiversidad, con espacios dedicados a lenguas y culturas presentes en la ciudad, así como en cuestiones vinculadas a la sostenibilidad, las nuevas formas de lectura y el papel de las bibliotecas públicas. Estas líneas de trabajo conectan con debates que atraviesan también al sector del libro europeo, donde se analizan los retos de la digitalización y de los cambios en los hábitos lectores.
Autores, premios y una programación de gran formato

La edición 2025 de la FIL reúne a más de 800 autores y autoras procedentes de distintos continentes. Entre las figuras literarias destaca el francolibanés Amin Maalouf, quien ha recibido el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances. El escritor participará en varias actividades, entre ellas diálogos con lectores y mesas sobre memoria, identidad y migración.
La presencia europea se refuerza con nombres como el del cubano Leonardo Padura, ampliamente publicado en España, y la escritora española Rosa Montero, con una sólida trayectoria en el mercado hispanohablante. Junto a ellos, la uruguaya Fernanda Trías y el salvadoreño Horacio Castellanos Moya integran un programa que combina voces consolidadas con autores emergentes.
La agenda va más allá de la narrativa y la poesía para incorporar diversas disciplinas y miradas. Entre las invitadas se encuentra la Premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú, que participa en conversaciones sobre derechos humanos y pueblos originarios. Desde el ámbito científico, el Premio Nobel de Química 2020, Venki Ramakrishnan, interviene en actividades sobre investigación, divulgación y ciencia abierta.
El programa incluye también la participación del actor estadounidense Richard Gere, centrado en temas de compasión y medio ambiente, y del actor mexicano Gael García Bernal, que aborda el auge de los audiolibros y los cruces entre industria audiovisual y editorial. Estos nombres, procedentes de campos distintos, contribuyen a atraer a públicos diversos y a extender el debate sobre la cultura en un sentido amplio.
En total, la organización ha previsto alrededor de 635 presentaciones de libros, además de encuentros profesionales, lecturas, talleres y actividades para público infantil y juvenil. La previsión de asistencia se sitúa en torno a los 900.000 visitantes, una cifra que confirma la posición de la FIL como uno de los grandes acontecimientos culturales de América Latina.
Con la obtención del sello “Hecho en México”, la FIL de Guadalajara refuerza su papel como emblema cultural del país y, al mismo tiempo, consolida puentes con la comunidad editorial de España y Europa. El reconocimiento al proceso que sostiene la feria, la elección de Barcelona como invitada de honor y la amplitud de su programa literario y profesional la sitúan, un año más, como un punto de encuentro clave para quienes trabajan, leen y piensan el libro en lengua española.