Si tienes un Kindle desde hace tiempo, seguramente ya sabes pasar página y comprar libros, pero este lector de Amazon esconde un buen puñado de funciones avanzadas que no siempre son obvias a primera vista. Muchas de ellas están algo escondidas en los menús, otras se activan con gestos o pequeños trucos, y juntas pueden transformar por completo tu experiencia de lectura.
En esta guía vas a encontrar un repaso muy completo a las opciones y trucos más potentes de Kindle: desde organizar mejor tu biblioteca y cuidar la vista, hasta exprimir la batería, enviar documentos desde cualquier dispositivo, crear una biblioteca familiar o proteger tu privacidad. Todo explicado con un lenguaje cercano, pensando en usuarios de España, y adaptado a los distintos modelos y versiones de firmware.
Qué modelo de Kindle tienes y qué firmware usas
Antes de meternos en harina, conviene tener claro qué modelo exacto de Kindle tienes y qué versión de sistema está instalada. Así sabrás por qué a veces ves menús algo distintos a los de otros usuarios o a los de algunos tutoriales.
Para identificar tu modelo, entra en el menú de Configuración, luego ve a Opciones de dispositivo y finalmente a Información de dispositivo. Ahí verás el nombre del modelo, el número de serie, la capacidad de red (solo Wi‑Fi o con conexión móvil) y la versión de firmware que estás usando.
En esa misma pantalla encontrarás también datos como la dirección MAC del Wi‑Fi y el espacio de almacenamiento disponible, muy útiles si estás empezando a llenar el Kindle con libros, documentos personales y capturas de pantalla.
Personaliza la apariencia: portada, modo oscuro y tamaño de la interfaz
Una de las cosas que más se agradece en el día a día es poder adaptar la apariencia del Kindle a tu gusto, tanto en la pantalla de bloqueo como mientras lees.
Mientras lees, basta con tocar la parte superior de la pantalla para desplegar el menú rápido y poder activar el modo oscuro. Este modo invierte los colores (fondo oscuro y texto claro) y puede resultar más cómodo en entornos muy poco iluminados o si eres de los que prefieren interfaces oscuras.
Si tu Kindle tiene una pantalla grande (como los modelos Scribe u otros más recientes), es posible que te resulte útil aumentar el tamaño de los elementos de la interfaz: botones, menús y recuadros. Para ello entra en Configuración > Opciones de dispositivo > Configuración de la pantalla > Tamaño de la pantalla y elige entre el tamaño predeterminado o uno más grande, de modo que la navegación sea más cómoda.
Control total sobre el texto: tamaño, formato, temas y progreso de lectura
La gran ventaja de un lector electrónico frente al papel es que puedes ajustar el texto exactamente a tu gusto. El Kindle ofrece muchas más opciones de las que suele usarse al principio.
Para cambiar el tamaño de la letra, la familia tipográfica o el grosor, abre el libro que estás leyendo, toca la parte superior de la pantalla y pulsa en el botón Aa. Desde ahí podrás elegir tamaño de fuente, tipo de letra y nivel de negrita (en los modelos compatibles) para que el texto te resulte cómodo incluso en sesiones largas de lectura.
Si quieres ir aún más rápido, también puedes cambiar el tamaño de letra con un simple gesto: haz el gesto de pellizcar hacia dentro o hacia afuera con dos dedos sobre la pantalla y el Kindle aumentará o reducirá la tipografía al vuelo, sin tener que abrir el menú.
Dentro de ese mismo apartado de apariencia, el Kindle te deja modificar mucho más que la fuente. Puedes escoger temas de lectura preconfigurados (con combinaciones de tamaño, márgenes y espaciado), así como ajustar manualmente la orientación de la pantalla, la alineación del texto y los márgenes, para que la página quede exactamente como prefieres.
El indicador de avance también es configurable. En el menú Aa > Más > Progreso de lectura puedes decidir cómo quieres que el Kindle te muestre lo que te queda: posición en el libro, tiempo restante del capítulo o tiempo para terminar el libro completo. Si te apetece ir jugando con estos modos, basta con tocar en la parte inferior izquierda de la página mientras lees para ir alternando entre ellos.
El tiempo estimado que falta se basa en tus hábitos de lectura, pero si notas que la estimación está desajustada puedes reiniciarla. Para hacerlo, toca arriba, pulsa el icono de la lupa y escribe ;ReadingTimeReset (incluyendo el punto y coma). Aunque el Kindle diga que no encuentra nada, el comando se ejecuta por dentro y el sistema tardará un rato en volver a calcular tu ritmo.
Si te distrae ver constantemente la hora, también puedes decidir si se muestra durante la lectura. Entra en el libro, toca la parte superior, ve a Aa > Más y activa o desactiva la opción Mostrar el reloj durante la lectura para que la hora aparezca o no en la parte superior.
Organiza y busca mejor: biblioteca, colecciones, notas y marcadores
Cuando llevas un tiempo usando el Kindle, es fácil que la pantalla de inicio se convierta en un caos de libros leídos, a medias, muestras y documentos. Por suerte, la biblioteca tiene herramientas muy completas de filtrado y organización.
Desde la vista de biblioteca verás arriba a la izquierda un botón de Filtro. Con él podrás mostrar solo libros descargados, contenidos leídos o no leídos, e incluso filtrar por tipo (libros, cómics, fragmentos, documentos personales…). Es clave para no perderte entre tanto título.
En la esquina superior derecha tienes el botón con el icono de tres barras que permite ordenar tu colección por recientes, título, autor, fecha de publicación y otros criterios, de forma ascendente o descendente. Así puedes encontrar rápido lo que buscas, ya sea el último libro que descargaste o un clásico que leíste hace años.
Si eres de los que acumula muchos ebooks, te vendrá de lujo crear colecciones temáticas. Desde los tres puntos verticales en la biblioteca podrás seleccionar la opción de Crear nueva colección, darle un nombre (por ejemplo, “Fantasía”, “Pendientes”, “Ensayo corto”) y añadir los libros que quieras. Este sistema es ideal para mantener cierto orden cuando tu Kindle empieza a parecerse a la estantería del salón.
Dentro de cada libro, el Kindle te permite subrayar pasajes y añadir anotaciones para repasar después. Mantén el dedo pulsado sobre el texto que te interese, ajusta el selector y elige si quieres subrayar o crear una nota. Estas marcas se recopilan en una especie de índice interno al que accedes desde el menú de lectura, tocando la parte superior y usando la opción Ir a o el icono de la libreta.
Además, desde ese mismo índice puedes buscar entre notas, subrayados y palabras clave con el icono de la lupa, perfecto si sueles leer ensayo, manuales o libros técnicos y quieres localizar una idea importante sin tener que ir página a página.
Si hay una página concreta a la que quieres volver más tarde, puedes añadir un marcador (como si colocaras un marcapáginas físico). Mientras lees, toca arriba, pulsa en el icono de marcador o guardapáginas, y esa página quedará guardada para consultarla fácilmente cuando la necesites.
Diccionario, vocabulario, Goodreads y compartir fragmentos
Uno de los puntos fuertes del Kindle es que te acompaña en el aprendizaje mientras lees, ya sea ampliando vocabulario, conectándote con otros lectores o permitiéndote compartir citas que te han gustado.
Si te encuentras con una palabra que no conoces, no hace falta que saques el móvil. Mantén el dedo pulsado sobre la palabra hasta que se seleccione y se muestre el menú. Desde los tres puntos podrás elegir Abrir diccionario para ver su definición en el idioma correspondiente, siempre que tengas instalado el diccionario adecuado.
Para quienes leen en otro idioma, el Kindle incluye funciones como Word Wise y Repasar vocabulario, que ayudan a interiorizar nuevas palabras. Word Wise puede mostrar pequeñas ayudas contextuales sobre términos difíciles, y el repaso de vocabulario te permite revisar después todas las palabras consultadas, lo que es ideal si estás mejorando tu nivel de inglés u otra lengua.
Si quieres ir un paso más allá en lo social, el Kindle se integra con Goodreads, una gran comunidad de lectores donde puedes compartir tu biblioteca, dejar reseñas y descubrir recomendaciones. En muchos modelos, basta con tocar la barra inferior con la “g” de Goodreads o acceder desde el menú para empezar a usar esta red de bibliófilos.
El dispositivo también hace sencillo compartir fragmentos de texto por Internet. Selecciona el pasaje igual que para subrayar y, si tu Kindle está conectado a la red, tendrás la opción de Compartir mediante correo electrónico vinculado a tu cuenta de Amazon. Es una forma rápida de mandar citas a amigos o a tu propio correo para guardarlas.
Envía artículos, documentos y sincroniza tu lectura
Más allá de comprar ebooks en Amazon, el Kindle brilla cuando empiezas a llenarlo con tus propios documentos y artículos web. Este flujo es perfecto para leer en profundidad textos que encuentras en el ordenador o en el móvil.
En los ajustes del dispositivo, dentro de Mi cuenta, verás un apartado llamado E‑mail de Send to Kindle. Esa es la dirección única donde puedes enviar documentos desde cualquier dispositivo: basta con adjuntar el archivo en un correo y mandarlo a esa dirección para que aparezca en tu Kindle.
También puedes ir a la página amazon.es/sendtokindle, desde la que es posible subir documentos directamente a tu Kindle o configurar apps móviles. Una vez instalada la app oficial en tu smartphone o tablet, tendrás la opción de “Enviar a Kindle” en el menú de compartir del sistema, lo que simplifica mucho el envío de artículos largos para leerlos luego con calma.
Otra función clave es la de sincronizar la última página leída entre varios dispositivos. Si usas la app de Kindle en el móvil o en la tablet, podrás empezar un libro en el lector y seguir justo por donde lo dejaste en otro aparato. Solo asegúrate de que en tu cuenta de Amazon, en Gestionar contenido y dispositivos > Ajustes, está activada la opción de sincronización de la posición de lectura.
Trucos de lectura: capturas de pantalla, ojear sin perderte y refresco de página
Además de lo obvio, Kindle incluye pequeños trucos de uso diario que marcan la diferencia si los conoces y los incorporas a tu rutina de lectura.
Si alguna vez necesitas hacer una captura de pantalla (por ejemplo, para compartir una página completa o guardar un esquema), solo tienes que tocar a la vez dos esquinas opuestas de la pantalla, como la superior derecha y la inferior izquierda. Verás un parpadeo de la pantalla invertida y, a partir de ahí, la captura se habrá guardado en la memoria interna en formato PNG, lista para copiarla al ordenador conectando el Kindle por USB.
Cuando quieres revisar algo que has leído unas páginas atrás o echar un ojo a lo que viene después, es muy tentador avanzar o retroceder páginas sin más, pero corres el riesgo de perder el punto exacto en el que estabas. Para evitarlo, Kindle tiene una opción de ojeo temporal: desliza el dedo desde la parte inferior de la pantalla hacia arriba y se abrirá una vista superpuesta en la que puedes moverte por el libro sin alterar tu posición real.
Otra opción útil es la de controlar el refresco completo de página. Por defecto, Kindle no hace un refresco total cada vez que pasas de página para que el cambio sea más fluido, pero a veces pueden quedar ligeras sombras de la página anterior. Si lees textos con muchas tablas, cómics o diagramas, te puede interesar activar el refresco total en Configuración > Opciones de libro y cuaderno o Opciones de lectura > Recargar página, dependiendo del modelo.
Ahorrar batería y gestionar las conexiones inalámbricas
La autonomía es uno de los grandes argumentos del Kindle, pero aun así se puede estirar la batería muchos más días con un par de ajustes, algo especialmente útil si viajas o si no te apetece cargarlo a menudo.
Desde cualquier libro, toca la parte superior de la pantalla para mostrar el menú rápido. Ahí verás controles para ajustar el brillo y la calidez de la luz, así como el botón de modo avión. Si quieres exprimir la batería, activa ese modo y mantenlo así siempre que no necesites descargar nuevos libros o sincronizar, ya que desactiva las conexiones inalámbricas y reduce bastante el consumo.
Además de la barra rápida, tienes un apartado específico para gestionar las redes Wi‑Fi. Entra en Configuración > Conexión inalámbrica para activar o desactivar el modo vuelo, ver las redes Wi‑Fi disponibles, añadir nuevas o eliminar las que ya no usas. Desde ahí también puedes usar la opción de Eliminar contraseñas Wi‑Fi guardadas en tu cuenta de Amazon, algo interesante si quieres limpiar dispositivos antiguos o redes que ya no usas.
Entre las recomendaciones clásicas para alargar la batería están también mantener el brillo lo más bajo posible que te resulte cómodo y evitar refrescos de página innecesarios. Si tu Kindle permite desactivar funciones como ciertas animaciones o la página “Actualizar” de recomendaciones, suele haber pequeños ahorros adicionales, sobre todo en modelos más antiguos.
Almacenamiento, seguridad y biblioteca familiar
Más tarde o más temprano, tu Kindle puede empezar a llenarse de contenido y también conviene protegerlo con una contraseña y gestionar quién puede leer qué dentro de la familia.
Para controlar el espacio utilizado, entra en Configuración > Opciones del dispositivo > Opciones avanzadas > Gestión de almacenamiento (las rutas pueden variar un poco según modelo). Desde ahí verás cuánto ocupan libros, documentos, notas, capturas y otros contenidos. Puedes entrar en cada categoría para borrar lo que ya no te haga falta y liberar sitio para nuevas lecturas.
Si no quieres que cualquiera pueda cotillear tu biblioteca o leer sin permiso, es posible poner una contraseña al dispositivo. Entra en Configuración > Opciones de dispositivo > Contraseña del dispositivo, escribe el código dos veces y, a partir de entonces, será necesario introducirlo para desbloquear el Kindle.
Amazon también permite crear una biblioteca familiar digital para compartir libros entre adultos de la casa y controlar lo que leen los menores. Desde Configuración > Biblioteca familiar puedes añadir un nuevo miembro, por ejemplo con la opción Agregar adulto, vincular cuentas y aplicar controles parentales y filtros de contenido para los más pequeños.
Otra función poco conocida es la posibilidad de prestar un libro Kindle durante 14 días. Este proceso se hace desde la versión web de Amazon: entras en tu biblioteca de contenido digital, abres el libro elegido y, si el editor lo permite, verás el botón de Prestar este libro. Indicas el correo electrónico de la persona a la que se lo prestas y, durante esas dos semanas, tú no podrás acceder a ese título en tu cuenta.
Navegador experimental y otras funciones curiosas
Aunque el Kindle está diseñado para leer libros, incluye algunas funciones extra que pueden sacarte de un apuro o resultarte curiosas si te gusta trastear con el dispositivo.
Varios modelos incorporan un navegador web básico. Desde la pantalla principal, toca la pestaña Más o los tres puntos de la esquina superior y busca la opción de navegador. Podrás escribir la dirección de una página y leer artículos sencillos en blanco y negro. La experiencia es limitada y la respuesta algo lenta, pero puede venir bien en un momento dado si solo tienes el Kindle a mano.
Algunos usuarios se interesan también por las opciones de privacidad y recopilación de datos. Dependiendo del modelo y del firmware, en Opciones de dispositivo > Opciones avanzadas puedes encontrar ajustes relacionados con el envío de datos de uso para fines comerciales o de mejora del servicio. Si tu Kindle no muestra exactamente las mismas opciones, es probable que se deba a diferencias de software entre generaciones.
Con todas estas posibilidades, tu Kindle pasa de ser un simple lector a un centro de lectura digital muy versátil: puedes subrayar y repasar apuntes como si fuera un libro de estudio, compartir citas, enviar artículos largos para leer sin distracciones, organizar colecciones temáticas, compartir títulos con tu familia e incluso mejorar tu vocabulario en otros idiomas, todo ello mientras controlas la batería, el almacenamiento y el acceso al dispositivo con una contraseña cuando lo necesites.
