La histórica cadena estadounidense de librerías Barnes & Noble vuelve a apostar con fuerza por las tiendas físicas y ha confirmado que abrirá más de 60 nuevos establecimientos a lo largo de 2026 en Estados Unidos. El movimiento consolida el cambio de ciclo de la compañía, que venía de una larga etapa de cierres y pérdida de presencia en barrios y centros comerciales.
Estas nuevas librerías se suman a las docenas de aperturas que la empresa ha llevado a cabo en 2024 y 2025, revirtiendo por completo la tendencia de más de 15 años de reducción de su red. La firma asegura que la apuesta por locales gestionados con mayor autonomía por sus propios libreros está dando resultados muy positivos en ventas y en conexión con las comunidades lectoras.
Un plan para más de 60 nuevas tiendas en 2026

La propia compañía ha explicado en varios comunicados que, de cara a 2026, tiene previsto poner en marcha más de 60 nuevas librerías en todo el país. El objetivo no es solo llegar a zonas donde hasta ahora no tenían presencia, sino también regresar a barrios y ciudades donde Barnes & Noble estuvo presente en el pasado y se vio obligada a cerrar durante los años de recortes.
Según la información compartida con distintos medios estadounidenses, ya hay contratos de alquiler cerrados en estados como Ohio, Texas, Florida, Illinois, Colorado, el estado de Washington, Washington D.C., California, Virginia y Georgia. La empresa, eso sí, no ha detallado todavía las direcciones concretas ni el calendario exacto de inauguraciones, más allá de apuntar que se irán abriendo de forma progresiva hasta mediados y finales de 2026.
En ciudades como Chicago, por ejemplo, se han anunciado nuevas aperturas en barrios con tradición lectora. Una de las próximas librerías se situará en Hyde Park y está previsto que abra sus puertas en febrero de 2026, reforzando así la presencia de la cadena en el área metropolitana tras su desembarco en otros puntos como Wicker Park, Lincoln Park, Northbrook o el centro comercial Westfield Old Orchard en Skokie.
Este impulso se suma a la reapertura de locales históricos que habían desaparecido durante los años más duros de la crisis del sector. Barnes & Noble ha recuperado tiendas en lugares como Park Slope (Brooklyn), Long Beach (California) o Bryn Mawr (Pensilvania), en algunos casos incluso en las mismas ubicaciones en las que cerró hace más de dos décadas.
Un giro estratégico tras años de declive
El plan de expansión actual llega después de un periodo prolongado de dificultades. Entre 2009 y 2020 la cadena vivió un claro declive, con cierres masivos que redujeron a la mitad sus librerías en ciudades clave como Nueva York. El histórico local de Park Slope, por ejemplo, había bajado la persiana en 1997, y su recuperación ilustra bien el nuevo rumbo que está tomando el grupo.
La propia empresa ha señalado que 2024 marcó un punto de inflexión: se abrieron más librerías nuevas en un solo año que en toda la década comprendida entre 2009 y 2019. Ese cambio de ritmo se ha mantenido durante 2025, con una larga lista de inauguraciones repartidas por numerosos estados, y se ampliará aún más con las más de 60 tiendas previstas para 2026.
En paralelo, Barnes & Noble ha ido renovando espacios veteranos en enclaves estratégicos. En la ciudad de Nueva York, además de la reapertura de Park Slope, se han estrenado nuevas librerías en el Upper East Side y en Atlantic Avenue (Brooklyn), y se ha reformado por completo el local del Upper West Side, uno de los buques insignia de la cadena.
Fuera de Nueva York, la compañía ha reabierto y abierto locales en áreas muy diversas, desde barrios residenciales hasta centros comerciales de gran tamaño. En los últimos años se han sumado tiendas en ciudades como Naperville (Illinois), La Jolla y Napa (California), Miami y Tampa (Florida), Bellevue e Issaquah (Washington), Gainesville (Virginia) o Hamilton (Ohio), por citar solo algunos ejemplos de una lista cada vez más larga.
Dónde se concentra la nueva oleada de aperturas
La información compartida por la empresa y los medios que han seguido de cerca esta expansión permiten dibujar un mapa aproximado de la estrategia territorial. La mayoría de los nuevos contratos de alquiler se sitúan en estados con gran peso demográfico y poder adquisitivo, como California, Texas, Florida o Illinois, pero también en mercados en crecimiento del Medio Oeste y la Costa Este.
En el caso de Illinois, por ejemplo, además de las tiendas abiertas recientemente en el área de Chicago, se sumará al menos un nuevo establecimiento confirmado para 2026. En Ohio, la compañía ya ha apostado por ciudades como Dublín o Hamilton, y prevé seguir ampliando presencia con nuevas ubicaciones. Algo similar ocurre en Florida, donde se han añadido locales en Lakeland, Nápoles, Tampa, Tequesta o zonas concretas de Miami, y donde la cadena seguirá reforzando su red.
En la Costa Oeste, la marca está consolidando una red de librerías en California y el estado de Washington, con direcciones ya operativas en lugares como Brea, Brentwood, Los Gatos, La Jolla, Napa, Bellevue, Lakewood, Issaquah o Puyallup, y planes para continuar sumando tiendas en estos mismos territorios durante 2026. También en Colorado se ha optado por ubicaciones con un componente comercial fuerte, como el área de Glenwood Meadows o la zona de Superior.
La expansión no se limita a las grandes metrópolis. En estados como Texas, la cadena combina locales urbanos en ciudades como Houston o Austin con tiendas en áreas suburbanas o intermedias, como Abilene, Brownsville, Burleson, Rockwall o Spring. Este patrón, que mezcla grandes focos urbanos con municipios de tamaño medio, apunta a una estrategia pensada para captar tanto al lector del centro de la ciudad como al público que compra en grandes parques comerciales.
Qué tipo de librerías está abriendo Barnes & Noble
Más allá de las direcciones concretas, el grupo está apostando por un modelo de tienda que va más allá de la venta de libros al uso. Las nuevas librerías combinan la selección de títulos con otros productos culturales y de ocio, como música, juguetes, juegos de mesa y regalos, además de incorporar cafeterías en muchas de sus ubicaciones.
Este enfoque pretende que las tiendas funcionen como espacios de encuentro y ocio para la comunidad, no solo como puntos de venta. Es habitual que estos locales cuenten con zonas de lectura, actividades para niños, presentaciones de libros o clubes de lectura, aunque la programación concreta depende de cada librería y de sus responsables locales.
Una de las claves que la propia Barnes & Noble destaca es la autonomía que concede a los libreros de cada tienda. En lugar de centralizar todas las decisiones, la compañía está delegando una parte importante del control del surtido, la disposición de los libros y las actividades en el propio equipo que trabaja sobre el terreno, con la idea de adaptar mejor cada espacio al vecindario al que sirve.
Según los comunicados difundidos por la empresa, esta descentralización ha sido crucial para el repunte de ventas que están experimentando sus tiendas físicas. La combinación de un catálogo amplio, una cuidada selección local y un entorno cómodo para pasar tiempo entre libros parece estar funcionando incluso en un contexto marcado por el auge del comercio electrónico.
Un veterano del libro físico frente al auge del canal online
El regreso de Barnes & Noble al crecimiento se produce en un mercado donde el libro físico convive con la fuerte competencia del comercio online. La cadena compite directamente con gigantes como Amazon, tanto en precio como en conveniencia de compra, lo que ha obligado a replantear su propuesta de valor y a adaptarse a los retos de los libros digitales y lectores electrónicos.
En este escenario, la empresa reivindica el papel de sus librerías como espacios donde descubrir libros, hojear novedades y dejarse recomendar por personal especializado, algo difícil de replicar en entornos puramente digitales. La reapertura de locales emblemáticos y la llegada a nuevos barrios buscan aprovechar precisamente ese componente experiencial y de cercanía.
La compañía, además, ha atravesado varios cambios de propiedad y dirección a lo largo de su historia reciente. En 2019 fue adquirida por el fondo de cobertura Elliott Investment Management en una operación valorada en 683 millones de dólares, incluyendo la deuda. Desde entonces, el nuevo accionista ha impulsado una estrategia orientada a estabilizar la empresa y recuperar el crecimiento mediante una gestión más flexible de las tiendas.
Con raíces que se remontan a la década de 1870, cuando Charles Barnes comenzó a vender libros desde su casa en Illinois, la empresa ha pasado por múltiples etapas. Su hijo William, junto con G. Clifford Noble, dio forma a la marca actual en 1917, y Leonard Riggio la adquirió en 1971, liderando su transformación en una de las mayores cadenas de librerías de Estados Unidos. El actual ciclo de aperturas añade un nuevo capítulo a una trayectoria marcada por la adaptación constante a los cambios del sector.
Impacto y posibles lecturas para el mercado europeo
Aunque los anuncios se centran en Estados Unidos, la ofensiva de Barnes & Noble con más de 60 tiendas nuevas en 2026 resulta relevante para el ecosistema librero internacional, incluida Europa y países como España. El giro hacia la reapertura de locales físicos y la apuesta por equipos locales apuntan a que, incluso con un fuerte peso del comercio online, sigue habiendo espacio para cadenas de gran tamaño si logran conectar con su entorno.
En el contexto europeo, donde la red de librerías independientes y cadenas nacionales sigue teniendo un peso importante, el caso de Barnes & Noble puede interpretarse como un ejemplo de cómo un gran operador intenta acercarse a la lógica de la librería de barrio: más autonomía para quienes gestionan el espacio, más programación cultural y una oferta que combina libro y ocio.
De cara a los próximos años, el desarrollo de este plan de más de 60 nuevas aperturas servirá como termómetro para medir hasta qué punto el modelo de gran librería física puede seguir siendo competitivo frente a las compras online y a la fragmentación del tiempo de ocio. Si los resultados acompañan, no sería extraño que otras cadenas internacionales o europeas observaran de cerca esta estrategia.
Con todas estas piezas sobre la mesa, la expansión planificada para 2026 confirma que Barnes & Noble ha dejado atrás la fase de cierres y recortes para entrar en un periodo de crecimiento apoyado en más de 60 nuevas tiendas físicas, la reapertura de locales emblemáticos y una gestión mucho más centrada en el librero de cada barrio, en un intento claro de reconciliar el formato de gran cadena con la cercanía de la librería tradicional.