El salto de Alejandra Rubio al mundo literario ya es una realidad. La hija de Terelu Campos ha presentado en Madrid su primera novela, un proyecto en el que llevaba años trabajando y que, según reconoce, ha supuesto cumplir un deseo muy personal que tenía aparcado desde hace tiempo.
Lejos de querer vender un cambio radical de imagen, la colaboradora de televisión insiste en que esta nueva faceta es, sobre todo, una forma de dar salida a una inquietud creativa que llevaba años madurando. Consciente de los prejuicios que suele haber cuando alguien de la pequeña pantalla publica un libro, pide que su obra se valore por lo que cuenta y no por el personaje mediático que la firma.
«Si decido arriesgarme»: argumento y proceso de creación
La novela, titulada «Si decido arriesgarme», llegó a las librerías españolas un miércoles 13 de mayo y se presenta como una historia romántica cargada de tensión emocional. Publicada en formato físico y digital, la obra roza las 370 páginas y se ha escrito, en buena parte, a golpe de iPad, un método de trabajo que la autora mantuvo hasta prácticamente entregar el manuscrito definitivo.
La trama gira en torno a Karla, una joven universitaria que lleva años con su pareja, pero cuya vida se descoloca por completo cuando entra en escena Ulises, el hermano de su novio, recién salido de prisión. A partir de ahí, el libro desarrolla un triángulo amoroso en el que la protagonista debe elegir entre lo que se espera de ella y lo que realmente desea, moviéndose entre la lealtad, la pasión y el vértigo de tomar decisiones que lo cambian todo.
Según ha explicado la propia Alejandra, el foco de la historia está en la evolución interna de los personajes, en cómo gestionan los sentimientos y en las consecuencias de cruzar ciertas líneas. El relato, tal y como subrayan algunos de los primeros lectores, combina escenas cargadas de romanticismo con una fuerte dosis de conflicto moral y una tensión constante entre Karla y Ulises.
La escritora reconoce que el proceso no ha sido precisamente rápido: ha dedicado unos dos años a dar forma al libro, alternando épocas de escritura intensa con otras en las que dejó el proyecto aparcado. Durante ese tiempo, el texto ha pasado por manos de editores y correctores que han pulido el estilo y la estructura para que el debut fuera lo más sólido posible.
En varias entrevistas, Alejandra ha insistido en que no se trata de una historia autobiográfica, pese a los paralelismos que algunos han querido ver. Deja claro que se ha inspirado en emociones y personas de su entorno, pero no en vivencias calcadas de su propia relación.
La presentación en la Casa del Libro de Madrid
Para su puesta de largo, la autora eligió la Casa del Libro de la Gran Vía de Madrid, uno de los enclaves literarios más reconocibles de la capital. Allí mantuvo un encuentro con los medios en formato rueda de prensa, en el que habló del origen del proyecto, de sus miedos y de sus expectativas como escritora novel.
En el acto se mostró emocionada y algo nerviosa, consciente de la exposición añadida que implica publicar una novela bajo el foco mediático. Comentó que, aunque lleva toda la vida vinculada a la televisión, esta vez la ilusión es distinta: estar en una librería presentando su propia obra le hace sentir que está viviendo un momento muy íntimo y a la vez muy público.
A lo largo de la presentación, quiso recalcar que no pretende colgarse de golpe la etiqueta de escritora consagrada. Prefiere hablar de un primer paso en un camino largo, en el que aspira a seguir aprendiendo y mejorando con cada libro. De hecho, no descartó que haya una segunda novela si la acogida de esta primera aventura es positiva.
Durante el acto también respondió sobre la elección del seudónimo «Ale Rubio» para firmar el libro, una forma de distanciar ligeramente su faceta literaria de su presencia en la crónica social. Aun así, es consciente de que su apellido pesa, para bien y para mal, y que parte del interés inicial proviene de la curiosidad que despierta su figura mediática.
Otro punto que destacó fue la importancia que le ha dado a la verosimilitud emocional de la historia: quería que las decisiones de Karla, sus dudas y sus contradicciones resultaran reconocibles para lectores que hayan pasado por crisis similares en sus relaciones.
Inspiración, vínculos personales y la sombra de Carlo Costanzia
Uno de los temas inevitables en la presentación fue la posible conexión entre la novela y la vida sentimental de Alejandra. Muchos han visto en Ulises, alto, tatuado y con un pasado complicado, cierto parecido físico con Carlo Costanzia, pareja de la autora. Ella, sin embargo, se esfuerza en desmarcar esa asociación directa.
Asegura que «Si decido arriesgarme» no es su historia de amor con Carlo, aunque reconoce que ha tomado rasgos emocionales de gente de su entorno. «Me he inspirado en lo que sienten las personas que tengo cerca, más que en detalles externos», ha explicado, subrayando que la novela mezcla vivencias, observaciones y mucha ficción.
En la sala, Carlo Costanzia ocupó la primera fila y se convirtió en el principal apoyo familiar presente durante la rueda de prensa. Según se pudo ver, siguió la intervención de Alejandra con una actitud cariñosa y orgullosa, sin dejar de sonreír mientras ella respondía a las preguntas sobre su debut literario.
Además del guiño indirecto a su pareja, el libro esconde una referencia muy emotiva: la dedicatoria final está dirigida, de forma velada, a su abuela María Teresa Campos, fallecida en 2023. Alejandra reveló que las palabras que cierran la novela proceden del final de una carta que le escribió a la veterana periodista, aunque optó por no mencionar explícitamente la palabra «abuela» para mantener esa parte en un terreno más íntimo.
Con este gesto, la autora reconoce que su abuela ha sido una figura clave, tanto en lo personal como en lo profesional, y que, de alguna manera, este estreno en librerías también le rinde homenaje. No es casual que muchos comparen ahora su camino con el de María Teresa y Terelu, ambas con trayectoria en los medios y en el ámbito editorial.
Reencuentros familiares y presencia mediática en el estreno
La presentación de la novela sirvió también para un momento llamativo en el terreno familiar. José María Almoguera, primo de Alejandra y exconcursante de «GH DÚO», acudió al evento en calidad de reportero del programa «El tiempo justo» tras un tiempo sin apenas relación pública entre ellos.
Su presencia generó cierta expectación, ya que las tensiones entre primos habían sido noticia en los últimos años. En esta ocasión, el encuentro se produjo con la excusa profesional de cubrir la presentación, y José María aprovechó para preguntarle si en el libro se escondía algún personaje inspirado en su familia.
Alejandra fue clara al responder que en esta primera novela la familia tiene un papel mínimo y que no hay personajes directamente basados en parientes. Dejó, eso sí, la puerta entreabierta para que en un futuro trabajo pueda explorar historias más vinculadas a su entorno familiar, pero insistió en que «Si decido arriesgarme» se centra en una trama romántica donde la familia apenas condiciona el desarrollo.
La presencia de cámaras y reporteros confirmó que, más allá del interés puramente literario, el libro se estrena rodeado de atención mediática. Para la autora, este contexto tiene algo de arma de doble filo: le garantiza visibilidad desde el primer día, pero también aumenta el nivel de escrutinio y las expectativas sobre su trabajo.
En cualquier caso, el tono general del acto fue cordial y Alejandra se mostró dispuesta a responder a cuestiones personales, siempre que no eclipsaran del todo la conversación sobre la novela y su contenido.
Del plató a las librerías: prejuicios, críticas y expectativas
Uno de los discursos más constantes de Alejandra en estos días gira en torno a los prejuicios hacia los rostros televisivos que publican libros. Ella misma admite que contaba con que se cuestionara su capacidad como escritora y que muchas opiniones llegarían marcadas por la idea previa que se tiene de ella como personaje de la crónica rosa.
«Estoy curada de espanto», ha llegado a decir, dejando claro que no le sorprende que algunos se predispongan a criticar el libro sin haberlo leído. En ese sentido, diferencia entre las valoraciones que vengan del «mundillo literario» y los comentarios de quienes solo se fijan en su apellido o su presencia en televisión.
Su postura es aceptar las críticas constructivas que puedan ayudarla a mejorar y restar importancia a los juicios basados en prejuicios. Subraya que este es su debut, que es lógico que haya aspectos mejorables y que su objetivo es seguir aprendiendo si consigue publicar más obras en el futuro.
Este cambio de foco profesional coincide con un parón en su carrera en la pequeña pantalla. La colaboradora se ha tomado un descanso indefinido de la televisión para centrarse en la escritura y en esta nueva etapa, en la que quiere comprobar si es capaz de consolidarse también como autora de ficción romántica.
Entre la ilusión y los nervios, reconoce que vive estos días con una mezcla de orgullo y miedo: siente que se expone de una forma distinta a la habitual, porque ahora no se trata solo de opinar en un plató, sino de poner sobre la mesa una historia completa, creada desde cero, que el público puede abrazar o rechazar.
Éxito inicial en ventas y apoyo en redes sociales
El estreno de «Si decido arriesgarme» no solo ha generado ruido mediático, sino que también se ha traducido en buenas cifras en sus primeras horas. A las 24 horas de su lanzamiento, la novela se situó como la más vendida en Amazon dentro de la categoría «Ficción para sentirse bien».
La propia Alejandra compartió en redes su sorpresa ante estos datos, confesando que estaba «flipando» con la acogida y agradeciendo el apoyo de quienes habían decidido darle una oportunidad a su libro desde el primer día. Además, la obra ha sido destacada en plataformas y librerías como La Casa del Libro, lo que apunta a un arranque comercial notable.
En paralelo, han comenzado a aparecer reseñas y opiniones de influencers especializados en literatura, que han recibido el manuscrito antes de la publicación oficial. Uno de ellos, conocido como Caos Literario, ha destacado la evolución realista de Karla, el conflicto moral bien marcado en el triángulo amoroso y la tensión construida en torno a Ulises, cuya trama se expande más allá del puro romance.
Este creador de contenido ha subrayado que la novela habla de amores que cambian, segundas oportunidades y la necesidad de aprender a priorizar sin dejar de sentir, calificando la obra como un buen debut con margen de evolución. Su valoración se centra en el texto, sin detenerse en la exposición mediática de la autora.
Otra voz que se ha pronunciado es la de Moruena Estríngana, con miles de seguidores en Instagram, que también ha podido leer el libro antes de su salida al mercado. En su caso, ha valorado la historia como adictiva y directa, con tres vidas entrelazadas, miedos, crecimiento personal y decisiones que ponen del revés la vida universitaria de los protagonistas.
Campañas, polémica y la etiqueta #publi
El respaldo de influencers ha llegado acompañado de cierta controversia. Algunas de estas reseñas han tenido que etiquetarse con el hashtag #publi para cumplir con la normativa que obliga a aclarar cuando se trata de contenido promocional o cuando se ha recibido algún tipo de contraprestación, como el envío de un ejemplar anticipado.
En el caso de Moruena Estríngana, la crítica positiva hacia la novela de Alejandra le ha traído críticas por parte de algunos seguidores, que la acusan de haberse vendido. Ella ha respondido que no ha recibido dinero por hablar bien del libro y que ha utilizado la etiqueta #publi únicamente por prudencia legal, al haber recibido la galerada de la obra como regalo.
Este episodio ha reabierto el debate sobre la credibilidad de las reseñas promocionadas y la fina línea entre recomendación sincera y campaña publicitaria. En el contexto de un debut tan mediático, cualquier gesto se interpreta con lupa, y la conversación sobre el libro se mezcla inevitablemente con el análisis de su estrategia de marketing.
Pese a ello, muchos de los primeros lectores anónimos que se han pronunciado coinciden en señalar que la novela se lee rápido, engancha y tiene una escritura sencilla y directa, algo que encaja con el tipo de ficción romántica que busca entretener y emocionar sin grandes pretensiones literarias.
Para Alejandra, estas primeras impresiones y la conversación generada en redes son fundamentales, ya que le permiten medir de primera mano cómo conecta su historia con el público y qué aspectos podrían pulirse en futuras obras.
Firmas de ejemplares y la Feria del Libro de Madrid
Coincidiendo con la llegada del libro a las librerías españolas, la autora ha confirmado que estará presente en la Feria del Libro de Madrid, una cita clave del calendario cultural. Para ella, poder firmar ejemplares en las casetas del Retiro supone un hito personal: toda la vida había acudido como visitante, acompañando a su padre, y esta vez lo hará como protagonista.
Ha admitido que está «temblando» ante la idea de encontrarse cara a cara con lectores que acudan con el libro bajo el brazo para que se lo dedique. Entre ilusión y respeto, confiesa que sueña con que vaya bien, aunque no puede evitar tener alguna pesadilla con la posibilidad de que no se presente nadie.
Aun así, se muestra convencida de que va a disfrutar del contacto directo con el público y promete estar encantada de conversar con quienes se acerquen. La Feria será, además, solo la primera parada de una agenda de presentaciones y firmas que la llevará a otros puntos de España, aún por concretar.
En este contexto, Alejandra insiste en que ahora mismo «esto es todo» en su vida profesional. Considera que se encuentra en un momento de reinvención, dejando a un lado durante un tiempo los platós para centrarse en construir una carrera en el ámbito editorial, si el público se lo permite.
La cita madrileña se perfila así como un termómetro clave para comprobar hasta qué punto el tirón mediático se traduce en lectores fieles, dispuestos no solo a comprar el libro, sino también a seguir los próximos pasos de la autora si decide continuar escribiendo.
Con todo lo vivido en la presentación, la buena respuesta inicial en ventas y las primeras opiniones que señalan tanto fortalezas como aspectos mejorables, el estreno de «Si decido arriesgarme» coloca a Alejandra Rubio en una posición tan prometedora como exigente: ha logrado generar interés y buenas cifras de salida, pero ahora deberá demostrar si es capaz de consolidarse como narradora más allá del ruido mediático que la rodea.