Tan sólo el 1% de los argentinos se pasaron a los eBooks a lo largo del último año

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La lectura digital cada vez tiene una mayor presencia en por ejemplo muchos países europeos, donde la tecnología ha sido acogida ya por casi todos y es muy normal ver a personas de avanzada edad manejando una tablet o usando un smartphone, esto sin duda hace que los eBooks tomen un papel protagonista a diferencia de otros países donde las tablets no son un objeto común o algo a lo que todo el mundo pueda acceder de una forma sencilla.

Dentro de estos países existe como no una escala y si por ejemplo en diversos países africanos una tablet o eReader es un objeto totalmente desconocido, en otros como Argetina es un dispositivo no demasiado común en todos los hogares.

Esto tiene como consecuencia directa que la lectura digital no hay crecido prácticamente a lo largo del pasado año y según la Encuesta Nacional de Consumos Culturales 2014 tan sólo 1 de cada 100 personas han dejado la lectura en el tradicional formato papel para comenzar a leer libros en formato digital.

Además de porque las tablets y los eReader son dos dispositivos que no han calado demasiado hondo entre la población argentina por el momento, las escasas personas que se han decantado por los eBooks son menos porque la lectura es una de las actividades culturas que menos impacto tienen entre la sociedad argentina. .“De todas las industrias culturales, la editorial es la que ha tenido un menor impacto de la cultura digital”.

Un pequeño dato que viene a refrendar esto es que el 56% de los argentinos se reconoce como lector, aunque tan sólo un 14% de ellos ha declarado que lee a diario, sin duda una cifra muy por debajo de la de otros países.

“La tablet es un dispositivo secundario. Tiene mayor penetración entre los adultos de más de 40 años y en los más chicos, hasta los preadolescentes. En cambio, los jóvenes y adolescentes priorizan el smartphone”, ha afirmado el especialista Enrique Carrier, a este respecto  con lo que la lectura digital sigue sin conseguir despegar.

“Hay una penetración muy grande de las pantallas en Argentina. Pero las personas que pasan más tiempo con las pantallas son también las que más leen en soporte papel. Y el que no lee, no lee en ningún formato”

La lectura digital sigue creciendo a buen ritmo en muchos países y en algunos como en Estados Unidos ya llega incluso a facturar más que los tradicionales libros en formato papel, pero en algunos países como es el caso de Argentina, los eBooks están muy lejos de ser la opción principal, por la ausencia de tecnología, pero sobre todo porque estamos ante un país en el que la lectura no es una de las aficiones favoritas.


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eBooks, eReaders

Villamandos

Asturiano, orgulloso gijonés para más señas, 30 años. Ingeniero Técnico en Topografía de profesión y un enamorado de las nuevas tecnologías y... Ver perfil ›

4 comentarios

  1.   SmcArq dijo

    No me extraña; allá, en Argentina, los libros de papel de árbol son muy baratos. Y buenos.

    Lo que en Chile, en pesos chilenos cuesta – por dar un ejemplo – $60.000, allá cuesta $15.000.

  2.   Julio C dijo

    Baratos? No creas, no se encuentra mucho por menos de U$D 10. El ereader más barato aproximadamente U$D 150.
    Pero la verdad es que culturalmente se lee poco por aquí.

  3. pero otro de los problemas es que (ademas de que pocos realmente leen) los Ereaders son muy poco promocionados. en mi caso (unos cuantos países más al norte) solo conozco a una persona aparte de mi que tiene uno de estos. Y es que su desconocimiento a las pantallas de tinta electrónica les hace pensar en que la lectura digital = PDF Tableta/smartfone + vista cansada.
    Como bibliotecólogo creo que la tinta electrónica es la mejor amiga de los ebooks en cuanto a experiencia.

  4.   Lorena dijo

    Soy Argentina. Me pasé a los ebooks hace 3 años, por esto: yo leo muy rápido. Por eso me compraba libros con muchas páginas, para que me duraran. Cuando fui a la librería y vi que “Los pilares de la Tierra” costaba 80 pesos (edición baratonga), además del espacio que ocupaba, me decidí a comprarme un ebook. El problema es que los ebooks acá están carísimos, si es que encontrás, el único que hay y no en todas partes es el Papyre o el Sony. Así que tuve que buscar en MercadoLibre a un importador que traía Kindle y pagarle 40 dólares más que lo que cuesta el aparato. Si uno lo manda pedir a Amazon, la Aduana lo retiene a menos que uno pague el 100% del valor del producto en calidad de impuestos. No solo casi nadie lee, sino que la lectura se desalienta con los precios de los libros, las restricciones aduaneras y la baja en la calidad de la educación.
    Y tiene razón Alex, la gente cree que es lo mismo leer en la tablet que en el ebook, es en vano que les expliques lo de la vista. Sólo con pensar en desembolsar más dinero se horrorizan, y hay quienes creen que son más cool teniendo “un aparato para todo”.

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