Un icono español de YouTube se convierte en un éxito de ventas, “con un libro de mierda”  

Libro

Me vais a perdonar por el lenguaje utilizado en el título, pero hay cosas  con las que no puedo y que por lo menos yo no puedo soportar, y es que esta semana he consultado la lista de libros más vendidos en España y me ha sorprendido ver en primera posición a un autor llamado Rubén Doblas Gundersen o más conocido como”El Rubius” y que ha publicado un libro titulado; “El libro troll”.

Ni que decir tiene que ni me he comprado el libro, ni lo he ojeado tan siquiera en ninguna librería. Tampoco he visitado su perfil de Twitter que cuenta con más de un millón de seguidores ni su canal oficial de Youtube que alcanza los casi ocho millones de suscriptores. Y no es que tenga nada contra de este chaval de 24 años, pero después de conocer el contenido del libro me ha servido para darme cuenta de que los editores españoles han comenzado a enloquecer y ya anteponen el dinero por encima de todo.

Y es que este libro al que tal vez sea demasiado bondadoso tildarlo de libro, tiene casi 200 páginas en las que no se cuenta ninguna historia, ni se puede conocer a ningún personaje, simplemente proponen al lector 100 retos diferentes tan absurdas como; “Ve a comprar el pan con el pelo enjabonado y con una barba hecha de espuma de afeitar”, “Llena una pajita de ketchup hasta la mitad y métela en la bebida de tu amigo sin que se dé cuenta” o “En el metro tararea una canción sexy acompañada también de un baile a lo ‘striptease’”.

Para rematar el libro y en su última página nos deja este mensaje; “Si has llegado hasta aquí y tu libro troll aún se tiene en pie, es que no te lo has currado mucho (y has hecho llorar a mil gatitos) La próxima vez esfuérzate más ¡¡¡Hazlo por los gatitos!!!”.

Con la gran cantidad de escritores de una enorme calidad que tenemos en España y que nos regalan prácticamente a diario diferentes libros que en muchas ocasiones son obras maestras de la literatura española y casi universal, me niego a pensar a que un libro de mierda (perdonarme una vez más), sea el libro más vendido en España con ya ocho ediciones a sus espaldas y más de 100.000 copias vendidas.

Si habéis llegado hasta aquí leyendo olvidar todo lo que os he contado porque no quiero que ni una sola palabra mía despierte vuestra curiosidad por este libro y os haga acudir a una librería a comprarlo porque creo que no me lo podría perdonar jamás.


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Asturiano, orgulloso gijonés para más señas, 30 años. Ingeniero Técnico en Topografía de profesión y un enamorado de las nuevas tecnologías y... Ver perfil ›

9 comentarios

  1.   Lidia dijo

    Estoy totalmente de acuerdo con tu artículo. Desgraciadamente sí conozco al chaval en Youtube, y no puedo decir más que me da VERGÜENZA que sea por este tipo de libros por los que pague la gente (o mejor dicho, jóvenes y ‘niñatos/as’, para qué engañarnos), y que Unamuno, Valle-Inclán, o Miguel Hernández les den arcadas a estos mismos jóvenes. De vergüenza. No merece la pena enfadarse ni seguir comentando esta tontería, este hecho es una prueba más que la etiqueta de ‘Mejor vendido’ no implica calidad.

    Un saludo

  2.   Mar Saiz dijo

    Yo soy una chica de 18 años, me encanta la literatura y me considero una persona bastante intelectual. Cada año hago acopio de libros que luego paso el verano leyendo. Ya que lo ha mencionado Lidia, me encanta Miguel Hernández, gracias al cual Serrat es uno de mis artistas favoritos. Y ahora que hablo de música, voy a aprovechar para hacer una analogía. Hace unos años discutía con un chico sobre todas esas canciones comerciales que se hacen virales entre jóvenes que la mayoría de las veces no se paran ni siquiera a escucharlas detenidamente. Como estudiante de conservatorio, todas esas canciones me parecen demasiado simples y repetitivas, más todavía teniendo en cuenta el volumen y la frecuencia con la que se escuchan. Sin embargo, ¿quién soy yo para decidir qué criterios son los acertados para clasificar una canción como “buena” o “mala”? Ni siquiera acepto esos conceptos como absolutos. Yo estudio la música desde el punto de vista más técnico y teórico, la música con el fin de promover los valores de virtuosismo, efectividad y complejidad. Sin embargo, existen otros valores aplicables a la música, como los de la diversión, el carpe diem, la felicidad de la ignorancia, el sentir, sentir y no saber. Igual que una sonata de Mozart o una sinfonía de Beethoven me hacen pensar, algunas de esas canciones me hacen sonreír. El hecho de escuchar ese tipo de canciones no implica despreciar la música que según otros criterios es “mejor”.
    Pues bien, yo he comprado ese libro. Y me he reído muchísimo. Mi padre, que es juez de profesión y se ha leído dos veces el Quijote, también reía mientras lo hojeaba. Me entusiasma el mundo audiovisual, y encuentro en Youtube una fuente muy grande de entretenimiento e incluso de formación; me parece ilícito menospreciar el potencial de este tipo de servidores. Yo pienso mucho, escribo filosofía y me encanta la ciencia. Pero también siento, ¿sabéis? También me divierto, sonrío, me late el corazón y me pongo nerviosa cuando algo importante sobre mi vida se decide. Hace unos meses gané un concurso en un evento al que acudió Rubén Doblas de invitado y tuve la oportunidad de conocerlo de cerca durante unos minutos. Las emociones que sentí en ese momento fueron nuevas para mí.
    ¿Inteligencia? ¿Conocimiento? Es solo frialdad. Hay cosas mucho más importantes.
    ¿Calidad? ¿Quién habla de calidad? Y, lo que es más importante, ¿quién define cómo se mide la calidad?
    Las personas que se creen superiores intelectualmente por criticar a aquellos que según sus criterios no saben valorar lo que ellos definen como “mejor” son para mí mucho peor que ignorantes. Son intolerantes.
    Y la intolerancia ha hecho en la sociedad muchísimo más daño que la ignorancia.

  3.   rachael calabrian dijo

    Me encanta la parrafada de Mar Saíz… Por cierto, no estoy para nada de acuerdo con ella. Resulta que el libro es de ínfima calidad y el hecho de que ella (la estudiante de conservatorio e intelectual…) y su padre (juez de profesión que se leyó dos veces el Quijote…) se lo hayan comprado y lo hayan pasado en grande con las gilipolleces del chaval no lo hace menos malo. No me importa lo intolerante o ignorante que se me considere: el libro es una mierda y las editoriales “anteponen el dinero por encima de todo”.. Gracias por el artículo. Un saludo.

  4. 2 leyes máximas del bibliotecario: A cada libro Su lector y A cada lector su libro
    En otras palabras: si no te gusta no lo leas… y tampoco le hagas mala publicidad, que a fin de cuentas es publicidad.

  5.   Minian dijo

    Totalmente de acuerdo con Mar Saiz. A quien le pica la envidia de que otro venda libros…. ajos come. Y encima criticar su trabajo sin previa documentación e información… Y lo más triste es que lo dice. Yo valoro que “rubius” haya movilizado a toda una generación de jóvenes a comprarse un libro, sin más. Y tampoco soy una “niñata”, abogada de profesión. Hay que saber ser felices y reírse, no todo siempre tiene que seguir unas reglas predefinidas y rodeado de formalismo. Tolerancia.

  6.   César Rodríguez dijo

    Pese a que seguramente esté de acuerdo con su valoración acerca del contenido del libro de Rubén Doblas, creo que usted mismo se retira el derecho a valoraciones públicas sobre el escribir de otros cuando utiliza la expresión “olvidar” o “perdonarme” pretendiendo estas funcionar como forma imperativa.
    Sobre el gran comentario de Mar Saíz: de acuerdo, hasta cierto punto. La intelectualidad no debe excluir de sano entretenimiento, en cuya bolsa entran series de televisión comerciales (no hace falta citar títulos), novelas épicas o fantásticas de última generación (lo mismo), o este simpático ejemplar humorístico. Empero, pese a que es verdad que resulta injusto criticar la creación (más o menos genuina) de uno, más aún a quien la disfrute, creo que sí cobra sentido la indignación ante el hecho que señalan acertadamente tanto el autor del artículo como la señora Rachael Calabrian, a saber, anteponer el dinero, la comercialidad, el pitorreo, lo fácil, la risa del desinteresado, la masturbación puntual del intelectualmente agotado, los euros que le sobran al burgués de turno; todo eso y unas cuantas tonterías más antepuesto a la belleza de la creación, de la poiesis, de lo nuevo y fresco y bueno, original y profundo, que tan desconocido queda y quedará para la masa lectora del primer mundo.

  7.   Anónimo dijo

    DeLo que es una vergüenza es que se encuentre entre en los libros más vendidos de España y que escritores talentosos estén regalando sus obras; nada más. Por mi puede escribí 40 más. Lo deplorable no es él ni, a mi parecer, su compendio de estupideces sino el despreciable nivel cultural de este País. Algo que ya quedó patente el momento en que el “libro” de Belén Esteban se situó en una posición similar.
    Y finalmente añadiré que aún siendo abogado, médico etc. o ejerciendo cualquier otra “prestigiosa” profesión no estás exento/a de ser un/una niñata (no extrapoléis mis palabras porque no he faltado al respeto a nadie). Y que uno puede opinar sin que sus palabras sean producto de la envidia.

  8.   César Rodríguez dijo

    Por continuar el debate, hay que tener cuidado con dónde se está poniendo el Gold Estándar de lo “bueno” en literatura, o qué unidad de medida se está empleando. Porque si se va a decir, por ejemplo, que una conocida saga de novelas fantásticas o de suspense deben abanderar lo catalogable de buena literatura frente a las obras de este señor o de Belén Esteban, igual caemos en una situación que de nuevo deja en evidencia la supuesta cultura del que da el discurso digno.

  9.   ainasoch dijo

    para mi el rubius es una gran persona y no teneis derecho de criticarlo asi. A gustos colores y encima hace reir y no podeis criticar una persona la cual no habeis visto ningun video y no sabeis como es.

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