Hanvon WISEreader C920: 9,7″ y color. Todo un sueño

Hanvon WISEreader C920

Hace unos meses, cuando intentaba decidir qué lector electrónico de gran formato comprar, di muchísimas vueltas y revisé muchos modelos. Bueno, lo de muchos es un decir, porque de 9,7″ hay muy pocos, la verdad. Sin embargo uno de los modelos que miré (con cierto anhelo mal disimulado) era el Hanvon WISEreader C920: tinta electrónica y color, como dice el título, es todo un sueño.

Realmente, nunca encontré dónde comprarlo ni un precio concreto, aunque se barajaba una cifra en torno a los 450-500 USD. Sin embargo, aparte de la emoción inicial que puede producir la frase “lector de 9,7″ en color”, da miedo lo de ser pionero cuando a la vista están esos colores tan desvaídos.

Aunque en su momento supuso una pequeña decepción para mí, vamos a echarle un vistazo a sus características técnicas:

  • Pantalla táctil de 9,7″ de tinta electrónica con tecnología Triton.
  • Gama de 4096 colores (limitada y desvaída, como podemos ver en el vídeo)
  • Procesador de 800 MHz
  • Peso: 554 g
  • Tamaño: 270x188x11.5 mm
  • Memoria de 4 GB ampliable mediante tarjetas microSD hasta 32 GB
  • Batería recargable de polímero de litio 2350mAh con una duración de 10.000 pasos de página
  • Conexión: puerto USB 2.0, miniUSB, wifi y 3G (opcional y externo)
  • Permite la escritura y el paso de página tanto con el stylus como con el dedo.
  • Formatos soportados: txt, htxt, html, pdf, epub, doc, xls
  • Formatos de imagen soportados: jpg, tif, bmp, png, gif
  • Formatos de audio soportados: WAV, WMA, MP3
  • Admite el DRM de Adobe
  • Idiomas de la interfaz: inglés y chino.

Así, en principio, no suena nada mal, especialmente si tenemos en cuenta que el lector vio la luz en la primera mitad del año 2011. Se planteaba como un complemento del PC capaz incluso de realizar tareas “de oficina” relativamente sencillas pero con todas las ventajas de la tinta electrónica.

Permitía las anotaciones a mano sobre los libros electrónicos que estamos leyendo, incorporando esas anotaciones al pdf de manera que se podían luego pasar al PC para verlas usando el lector de pdf que utilizásemos habitualmente. La idea es que pudiésemos también seleccionar fragmentos de texto que guardaríamos en archivos que podríamos enviar al PC y leer con nuestra aplicación habitual para leer pdf. Aparte, contiene un bloc de notas para tomar notas rápidas que se pueden guardar como archivos de imagen o como archivos txt.

Dentro de las funciones “de oficina” que incorporaba, la aplicación calendario permitía gestionar citas y reuniones, de las que nos avisaría mediante una ventana emergente.

Además del papel de “agenda” (tan útil para despistados como yo) nos podría permitir que almacenásemos una lista de contactos que incluiría nombre, teléfono, correo electrónico, lugar de trabajo, dirección y diversos datos más de nuestros conocidos, con la opción de buscar y gestionar cómodamente dicha información.

Al reproducir archivos de audio existiría la posibilidad de oír música, escuchar audiolibros o utilizar la función TTS que incorporaba (aunque, en este caso, sería menos útil por la limitación de idiomas al chino y al inglés). Incluía también la posibilidad de grabación de voz, extraño en un lector, pero útil para una nota rápida cuando se está pensando en un “complemento de oficina”.

En sus pretensiones me recuerda mucho a un intento de “competir” con las tablets pero en tinta electrónica, una idea que me resulta interesantísima. Sin embargo, se puede observar que los colores en pantalla aparecen desvaídos, poco claros, y con un contraste muy deficiente. Lástima que en este campo de las pantallas en color los avances no hayan sido significativos a pesar de los proyectos con pantallas Mirasol de Qualcomm.

Tras este “primer lector en color” se han puesto a la venta otros lectores como el JetBook Color, orientado al mundo académico, que vienen a ser básicamente el mismo hardware pero con las modificaciones necesarias para adaptarlo a las funciones educativas a las que se orienta.

Al final me decidí por el Onyx Boox M92, del que ya hay un análisis en el foro, y estoy encantada con él. Pero ya sabéis que soñar es gratis y no me negaréis que todos hemos deseado alguna vez un lector en color como el Hanvon WISEreader C920, pero mejor.

Más información – Análisis del Onyx Boox M92

Fuente – Página web de Hanvon, Tecnología Triton


Un comentario

  1.   Maria Blanco dijo

    Tiene muy buena pinta. Es un referente en caso de cambiar mi ebook actual, aunque estoy encantada con el T1. En cualquier caso, veremos hacia dónde evoluciona.

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