El verano ha asesinado a mi eReader

Playa

No salgo en las revistas ni me persiguen los fotógrafos, pero estoy de vacaciones o como a mí me gusta decir, viviendo unos días (pocos, poquísimos) de tranquilidad alejado del ordenador, pero no he podido mantenerme alejado y hoy he sacado mi portátil de la maleta para contaros que el verano ha asesinado a mi eReader o más bien un día de playa en el que la arena, el agua y una colección de niños intranquilos sin demasiado que hacer han sido el fin para mi Sony Reader PRS-T2.

Y ya sé que muchos diréis que un tío como yo no puede tener un eReader tan desfasado y “tan antiguo” y de una empresa que ni tan siquiera fabrica ya estos dispositivos, pero yo era feliz con él, nos entendíamos, no me daba problemas y sobre todo me ofrecía cada día sus bondades.

Todo comenzó el pasado domingo cuando haciendo la maleta para estos 4 días de vacaciones decidí sacar mi eRreader de su funda en la que había pasado más de dos años, por comodidad y porque no iba a hacer uso de la luz que lleva la funda integrada. Fue sin duda una gran decisión hasta hoy cuando llevé el libro electrónico a la playa.

Como siempre lo dejé dentro de mi mochila, pero un niño, maldito niño, empujado por otro, cayó sobre mi mochila, rápidamente fui a comprobar si mis cosas estaban bien y lo primero que saqué de la mochila fue mi PRS-T2 con tan mala suerte que se me resbaló de las manos y se me cayó en la arena húmeda. Un pequeño golpe en la pantalla que no tenía demasiada buena pinta y arena por todos los lados parecían los daños, que por el momento no parecían nada graves.

eReader Sony

Lo volví a dejar en la mochila con la esperanza de que no todo quedara en un susto y me fui a bañar, con tan mala suerte que tardé demasiado en volver y para cuando lo hice todas mis cosas nadaban en la orilla hasta donde las había arrastrado la marea que había comenzado a subir a una velocidad vertiginosa para sorprender a todos los que andábamos alejados de nuestras pertenencias.

No llevaba muchas cosas; el Reader, la toalla y la cartera que ahora tiene algunos euros mojados que se secarán pronto. Mi Sony PRS-T2 ya descansa para siempre en un contenedor de residuos electrónicos que he encontrado de camino al hotel. Me ha dado mucha pena tirarla porque hemos leído y disfrutado muchos libros juntos, pero ha llegado la hora de renovarse y por un lado estoy triste y por otro contento ya que de esta forma es de la única manera por la que sé que cambiaré de eReader, si el verano no hubiera asesinado mi PRS-T2 hubiéramos seguido juntos para siempre.

Moraleja: a la playa es mucho mejor llevar un libro en papel que se lee mucho mejor, sin brillos en la pantalla y si se moja o estropea sólo es un libro de 10 o 15 euros.


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eReaders, Hardware

Villamandos

Asturiano, orgulloso gijonés para más señas, 30 años. Ingeniero Técnico en Topografía de profesión y un enamorado de las nuevas tecnologías y... Ver perfil ›

5 comentarios

  1.   mikij1 dijo

    Siento lo de tu ereader. De todas formas yo he llevado mi ereader a la playa y sigo pensando que es lo mejor. ¿Los brillos? depende de la posición pero vamos, suelo estar bajo la sombrilla.
    Píllate el Aura acuático ese del otro post XD

  2.   Joaquín García dijo

    Je,je, Esto te pasa por no leer. Si hubieras leído los artículos pasados verías que hay formas de cuidar nuestro eReader en la playa, cosa que seguro que hará mikij1. Aún así, de cara al nuevo, ya sabes que hay que esperar, nos queda unas semanas muy “apetecibles” por delante. Un saludo y arriba esos ánimos 😉

  3.   Lola dijo

    Pues yo llevo mi PRS-T3 y tan ricamente. Brillos? Con la tinta digital, imposible! Y sigue con el Sony que da unas prestaciones estupendas.

  4.   elchamaco0 dijo

    Esta claro que el tema del libro electrónico a la playa a ti te obsesiona. Ya he leido varios artículos tuyos sobre el tema. Ahora este de un cumulo de desgracias tipico de película de desastres de factoría americana se lleva la palma. Que si le sacas de la funda, que si un niño se cae encima, que si a ti se te resbala, para finalmente quedar inundado por una subida de marea. Solo te falta el caco que hubieses pillado mirando en la mochila dejada sin vigilancia. Siento que se haya jodido, miralo por el lado bueno, puedes cambiar a un lector con android el boyue t61 o el t62 están baratos y tienen buena pinta.

    Yo lo siento, pero me lo llevo siempre, no me ha pasado nunca nada, no hay reflejo alguno no se de dónde sacas eso, en móviles si pero en libros de tinta electrónica… será cosa del sony nunca he tenido ninguno me parecia sobrepreciado por la marca, pero ninguno de mis libros electrónicos tiene reflejos al sol, coño si es que precisamente es una de sus ventajas. No será que tenías de los primeros sony que ese efectivamente la capa táctil daba muchos reflejos y era una patata de las buenas.

    Quitando una serie de catastroficas desdichas, no hay nada mejor que leer en digital en la playa sin cargar con un mamotreto de libro en papel, que por cierto si lo hubieses llevado se te habría jodido igualmente con la inundación.
    Por cierto dejo este enlace para que se vea que puede pasar si en vez de llevarte el libro lo dejas en casa y entra un caco: http://www.mobileread.com/forums/showpost.php?p=2903037&postcount=1

    Salu2.

  5.   Fran dijo

    Pues yo más que llevar un libro de papel de 10 ó 15 euros, llevaría una bolsita de plástico de 50 céntimos, ideal para evitar agua y arena ;P

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