Las bibliotecas catalanas venderán ebooks

Las bibliotecas catalanas venderán ebooks

Ayer se firmó un acuerdo entre el Conseller de Cultura de la Generalitat de Cataluña, Mascarell y el presidente del Gremio de Libreros de Cataluña, Antoni Daura, por el cuál, en muy poco tiempo, las bibliotecas catalanas venderán libros y ebooks a sus socios, así como si de una librería se tratase. Este novedoso acuerdo en nuestro país, ya que en otros países ya existe la cosa, permitirá a los usuarios de las bibliotecas comprar ebooks y libros, además de poder pedirlos bajo préstamo o leerlos en sala como se hacía hasta el momento.

En este acuerdo participan muchas librerías de Cataluña, su papel, según indica la página oficial de la Generalitat, es el de simples proveedores de libros a las bibliotecas catalanas. Así, cada librería estará asociada a una biblioteca pública de Cataluña y será la encargada de suministrar y vender los libros en la biblioteca. En contrapartida a esto, la librería no sólo venderá sino que deberá de dejar libros, sobre todo novedades, para su uso en la biblioteca.

Además, en las webs y catálogos de las bibliotecas catalanas se habilitará un acceso a Liberdrac, la tienda online de ebooks que los libreros catalanes crearon hace tiempo y que permitirá a los usuarios de las bibliotecas poder comprar ebooks y enviarlos a sus eReaders o bien descargarlos en la propia biblioteca.

“Las bibliotecas catalanas, ese oscuro objeto de deseo”

He de decir que la idea de que se puedan comprar ebooks y libros en las bibliotecas es fantástica, no sólo por la comodidad sino porque en muchos sitios, son los bibliotecarios los que promocionan más los libros que los propios libreros ( afortunadamente no en todos los sitios). Pero esta medida adolece de muchas cosas y huele a medida electoral, cosas que veo muy mal personalmente. Por un lado está el asunto de la distribución de ebooks y libros. En la nota de prensa oficial tratan a estos elementos por igual, pero a la hora de cobrar el IVA, son los políticos los primeros en exigir que los ebooks no son iguales y que tienen que pagar más ¿Algún sentido en todo esto?

Pero lo peor es que según parece, cada biblioteca estará ligada a una librería, ¿esto quiere decir qué la biblioteca sólo puede comprar libros y ebooks a esa librería? ¿ Y si en otro sitio puede comprar el mismo libro pero más barato, la biblioteca tiene que comprar el caro? ¿ Y si una librería se autocensura, la biblioteca también es censurada? Son preguntas que quedan en el aire y que creo que son respondidas de manera negativa. Creo que con este convenio, los políticos dan a los libreros unos clientes fijos ( las bibliotecas) a cambio de sus votos y, aunque pueda parecer una buena idea, la cultura no es un mercado ni un objeto a controlar, es sencillamente libertad y conocimiento. Espero que mis preguntas sean en verdad resultas y que los usuarios sigan teniendo dentro de unas semanas bibliotecas y no extensiones de librerías ¿ no sería lógico volver al pasado, no?

 


Un comentario

  1.   Queebook.com dijo

    El ebook ha aparecido en nuestras vidas y ha supuesto un cambio en la forma de manejar la información. Editores y distribuidores deberán buscarse un hueco en este nuevo modelo de negocio, el que no se actualice sinceramente desaparecerá.

    Por poner un ejemplo, la biblioteca de Salamanca (con su programa CIELO) ya empezó a prestar ebooks en 2013. Como vemos, con el ejemplo de este artículo, poco a poco se van superando las barreras existentes y tanto bibliotecas como editoriales van encontrando su hueco en el sector.

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